viernes, 16 de julio de 2010

Trabajadoras del hogar: la informalidad que escogemos no ver

Trabajadoras del hogar: la informalidad que escogemos no ver
Lunes, Abril 5, 2010
Ana Francisca Vega, Nexos en línea

En un debate reciente en tuiter (sic), le preguntaron a un diputado si pagaba el seguro social de la trabajadora del hogar, que el mismo diputado reconoció tendía su cama entre semana. El diputado, contestó: “mi vida privada te vale madre”.

Sería sorprendente que el dueño de una empresa considerara que el contrato entre la empresa y los trabajadores fuera un asunto de su vida privada. En todo caso sería parte de la vida privada de los trabajadores revelar cuál es su salario, pero queda claro que el acceso a los beneficios de las leyes laborales que existen en nuestro país no son un asunto privado, sino un asunto de carácter público.

El 30 de marzo se conmemoró el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar. Aquí algunos datos interesantes que publica el Consejo para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) sobre las y los trabajadores del hogar en México:

» 9 de cada 10 trabajadores del hogar son mujeres
» 96% de las empleadas del hogar no tienen acceso a servicios de salud por parte de su empleo
» 80% carece de prestaciones laborales
» 40.7% de las empleadas domésticas ganan menos de un salario mínimo
» 6% no recibe remuneración alguna por su trabajo
Los números pueden esconder la experiencia personal de ser una cifra. Ricardo Bucio en 2009 publicó el texto “Esclavas de la Desigualdad” en el que llama a imaginar ser una de las personas que integran esas cifras:

Imagina que la discriminación te es natural: la sufres en la calle, en los comercios y quizá en tu empleo y en tu familia. Imagina que te discriminan por tu nivel social, por tu apariencia, por ser mujer y por tu oficio, que califican con nombres despectivos, estereotipados por los medios de comunicación…Imagina que compartes tu oficio con más de un millón 800 mil personas en México, y que no tienen ni un solo sindicato. Que a pesar de la situación laboral de tantas personas, ustedes no son motivo ni siquiera de promesas electorales…Imagina que en tu empleo no existe escalafón ni forma de ascender, que no acumulas derechos laborales y no tienes siquiera las ventajas de un contrato colectivo. Que en tu oficio el respeto, y a veces el cariño, son vistos por quien te emplea como las mejores prestaciones, en sustitución de las legales….Imagina que nunca serás sujeto de un crédito hipotecario o automotriz. Imagina que trabajas 30 años o muchos más —pues en tu oficio el promedio de edad está entre los 12 y los 29 años— y nunca podrás tener liquidación ni jubilación ni ahorro para el retiro. Imagina que todo eso es visto y asumido socialmente como normal en un régimen democrático en pleno siglo XXI.

Este año Mauricio Merino publicó un texto en el El Universal en el que describe el lugar en la estructura social de nuestro país que ocupa el trabajo doméstico, el cual explica la lógica de la respuesta que dio el diputado arriba mencionado:

De ahí que, bajo el argumento de que comparten el techo y los alimentos y se integran a la familia, las trabajadoras del hogar no tienen seguro social, ni protección médica; no tienen contratos estables, ni sindicatos, ni ayudas externas de ninguna índole y, por lo tanto, dependen de los humores de los patrones o las patronas, que pueden despedirlas por quítame estas pajas en cualquier momento y con total independencia de los años trabajados o de los servicios prestados. El trabajo doméstico, y especialmente el llamado trabajo de planta, es lo más parecido al esclavismo de nuestros días. Y no sólo por las condiciones laborales en las que ocurre, sino por el desinterés del que son objeto.

El artículo previo, hace eco a un artículo publicado hace poco más de un año, de Ricardo Raphael, en el que expresa con mayor claridad la condición de invisibilidad que existe del trabajo doméstico:

Narra Octavio Paz, en Máscaras mexicanas, un episodio personal a propósito de la relación que en nuestro país sostenemos con este sector de la población. Trabajando solo en casa, el poeta escuchó ruido fuera de su despacho. Inquieto preguntó quién andaba por ahí. La respuesta fue aún menos tranquilizadora: “Nadie, señor”.

Y en efecto, el empleo doméstico lo realiza en nuestro país una persona que es asumida, y se asume a sí misma, como nadie. No merece respeto. No es valorada en forma alguna. En la empleada doméstica recaen casi todos los modos discriminatorios de que los mexicanos somos capaces.

En un articulo reciente en el periódico La Razón, Carlos Bravo muestra la contradicción que existe entre los críticos de la economía informal al no querer ver como parte de esta informalidad el trabajo doméstico:

Porque si admitimos una definición mínima de la economía informal como el intercambio de bienes y servicios por el que no se pagan impuestos, que escapa a la regulación por parte del Estado y en el que no se respetan los derechos y obligaciones establecidos en la ley, ¿dónde está nuestra indignación contra la informalidad laboral que padecen, por ejemplo, sirvientas, choferes, nanas, cocineras, jardineros y demás trabajadores que se desempeñan en el servicio doméstico? ¿Por qué nos molesta tanto la economía informal que hay en las calles pero tan poco la que hay en casa?

No es que esta otra informalidad sea invisible. Es que escogemos no verla.

Parte del problema es que cuando el trabajo que se hace en el hogar, aunque sea visible, legalmente es considerado diferente a cualquier otro trabajo. Ana Francisca Vega en El Economista da algunas pistas de la discriminación legal:

Desde el Poder Judicial la discriminación ha tomado forma en al menos dos sentencias dictadas en las que los jueces dictaminaron que el trabajo en el hogar –remunerado o no– cae en el ámbito “familiar”, por lo que no pueden otorgarse los mismos derechos a esas personas que al resto de los trabajadores. El Legislativo también ha aportado su dosis de vergüenza pública: iniciativas congeladas y abierta ignorancia a las convenciones internacionales firmadas y ratificadas por México en temas como, por ejemplo, el trabajo infantil. ¿En castellano? Varios congresos mexicanos se han negado a legislar para prohibir la contratación y explotación de menores de edad para que trabajen como empleados del hogar. ¿Lindo, no?… igual de vergonzoso que las personas que insisten en contratarlos.

En la Ley Federal del Trabajo hay disposiciones que muestran la situación de excepción legal en la que están los trabajadores del hogar:

Artículo 146.- Los patrones no estarán obligados a pagar las aportaciones a que se refiere el Artículo136 (sobre las aportaciones obligatorias al Fondo Nacional de Vivienda) de esta Ley por lo que toca a los trabajadores domésticos.

Artículo 334.- Salvo lo expresamente pactado, la retribución del doméstico comprende, además del pago en efectivo, los alimentos y la habitación. Para los efectos de esta Ley, los alimentos y habitación se estimarán equivalentes al 50% del salario que se pague en efectivo.

Artículo 340.- Los trabajadores domésticos tienen las obligaciones especiales siguientes:

I. Guardar al patrón, a su familia y a las personas que concurran al hogar donde prestan sus servicios, consideración y respeto; y

II. Poner el mayor cuidado en la conservación del menaje de la casa.

La ley sin embargo sí prevé ciertos derechos y prestaciones que deben ser reconocidos por las y los empleadores. En esta intervención en “El Mañanero” Maite Azuela dice que la responsabilidad en el respeto a los derechos laborales no se limita a las leyes y autoridades:

¿Qué tiene que hacer la sociedad? Las patrones, tendrían que tener por lo menos un contrato escrito…por ejemplo con un periodo de prueba…un salario digno y justo, una jornada laboral justa, porque normalmente los trabajadores del hogar se está levantando a las 5 de la mañana y se están acostando a dormir a las 11 de la noche…que tuvieran seguro social, que estuvieran las vacaciones estipuladas en el contrato, el aguinaldo…

Esta discusión no se limita a México, sobre todo en la relación entre “patrones” y trabajadores del hogar. Hace unos meses en Estados Unidos salió la novela “The Help“(La Ayuda) que trata sobre las trabajadoras del hogar negras en el sur de Estados Unidos en los años sesenta. La novela, escrita por una mujer blanca, no ha estado libre de controversia.

jueves, 8 de julio de 2010

Informe sobre la situación de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA)

05 de Julio 2010
Informe sobre la situación de los Derechos económicos, Sociales, Culturales y Ambientales en México 2008-2009

¿QUIÉN HACE EL INFORME?
El Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria O.P.” A.C, desea compartir los resultados del trabajo realizado por su Área de Investigación, en materia de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA).

¿QUÉ INFORMA Y CÓMO SE LE HIZO PARA ELABORARLO?
Desde 2003 el Área de Investigación del Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria O.P.” A.C., elabora el Informe Anual sobre la Situación de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales en México. En este Informe DESCA 2009 se ubicaron los avances y retrocesos en el cumplimiento de los derechos a la alimentación, la salud, la educación, la vivienda, el medio ambiente y los derechos laborales; mediante la recopilación, sistematización y análisis de la información generada durante el año respecto a esos derechos. Para el informe nos basamos en los instrumentos internacionales de derechos humanos, particularmente en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Organización de las Naciones Unidas, así como en el Protocolo de San Salvador, el cual se inscribe en el contexto del Sistema Americano de Derechos Humanos.

LOS PRINCIPALES DERECHOS Y PROBLEMATICAS
Cada año buscamos retomar las discusiones más sobresalientes que se han generado en torno al cumplimiento o la violación de cualquiera de los seis derechos a los que damos seguimiento. En esta ocasión retomamos la problemática que la crisis económica mundial ha generado para su respeto, goce, protección y cumplimiento. Asimismo abordamos en cada derecho problemáticas y temas que tienen impacto en éstos. Por ejemplo, sobre el derecho a la salud se analiza el tema de las patentes en medicamentos y la contingencia sanitaria por la influenza H1N1.


LOS PRINCIPALES DERECHOS

EL DERECHO A LA ALIMENTACION
En el derecho a la alimentación se abordó la problemática del sobrepeso y obesidad en la población, el deterioro del campo, los Organismos Genéticamente Modificables (OGM), y el peligro que implica para el país y su soberanía alimentaria la siembra del maíz transgénico.

EL DERECHO A LA EDUCACION
En materia de educación, observamos que aunque hay mejoras en la cobertura general, existen problemas de rezago y exclusión escolar a causa de la pobreza.

EL CAMBIO CLIMATICO
El cambio climático es una de las problemáticas abordadas en el capítulo sobre el derecho al medio ambiente, en el que además se analizan aspectos como el impacto de la industria del turismo en los ecosistemas.

LOS DERECHOS LABORALES
En 2009 los derechos laborales, tanto los individuales como los colectivos, se vieron muy golpeados por la crisis económica, la tendencia a la flexibilización laboral y la desaparición de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, temas abordados con detalle en nuestro informe.

EL DERECHO A LA VIVIENDA DIGNA
La situación precaria de muchas familias sigue limitando el acceso a una vivienda digna y de calidad, así como a los servicios ligados a ésta, como el servicio eléctrico, el drenaje y agua entubada.

LAS PROBLEMÁTICAS
En los distintos derechos que analizamos se estudian problemáticas específicas que enfrentan grupos discriminados.

EL VIH/SIDA
Las personas que viven con VIH/Sida son uno de los grupos que en materia de salud ven sus derechos más violentados, y son también quienes sufren de gran discriminación por parte de los prestadores de los servicios de salud.

LAS GUARDERÍAS
La infancia, en el contexto del cuidado que recibe en las guarderías infantiles, fue otro grupo de la población que en 2009 enfrentó situaciones violatorias a sus derechos.

LA SALUD DE LAS MUJERES
Las reformas a las constituciones de varias entidades, y la modificación a una norma que protege a las mujeres en materia de salud reproductiva, ponen una vez más a éstas en situación de indefensión.

AMENAZA A LOS DEFENSORES DEL MEDIO AMBIENTE
Las defensoras y defensores de los derechos ambientales fueron un grupo amenazado por quienes intentan arrebatarles sus tierras, o explotar ilegalmente recursos naturales.

LA OBESIDAD Y SOBREPESO
En el capítulo sobre el derecho a la alimentación se señala que la obesidad y sobrepeso afecta de manera grave a niñas y niños,

AGRICULTORES EXCLUIDOS
mientras que los pequeños y medianos agricultores se ven excluidos de los apoyos económicos.

EL CRIMEN ORGANIZADO
Por si esto fuera poco, campesinos y campesinas se encuentran bajo el acoso del crimen organizado, que ante la corrupción y la impunidad que priva en muchas entidades, ha retado al Estado.

LOS DISCAPACITADOS EXLCUIDOS
En materia de educación, las personas con discapacidad sufren de la exclusión educativa y de la falta de presupuestos que contribuyan a mejorar sus condiciones de vida.

LOS JÓVENES EXCLUIDOS
Las y los jóvenes son otro grupo en situación de exclusión y discriminación, tanto de la educación como de las oportunidades laborales.

LOS "NINIS"
El fenómeno de los “ninis”, es decir, jóvenes que ni estudian ni trabajan, debe obligar al Estado y a la sociedad a reflexionar sobre qué clase de país estamos construyendo.

EL ACCESO A LA VIVIENDA
El acceso a la vivienda de tipo social sigue sin ser prioridad para el gobierno federal; lo que limita las posibilidades para grupos de población como mujeres e indígenas de ejercer este derecho.

EXPERIENCIAS DE CASOS DEFENDIDOS
Como en el informe del año pasado, hemos incluido algunos de los casos defendidos por el Área Jurídica del Centro, por encontrarse en ellos violaciones a derechos económicos, sociales, culturales y ambientales. Esto nos permite documentar experiencias en materia de litigio en DESCA, y denunciar las acciones gubernamentales contrarias a las obligaciones del Estado y los compromisos de éste asumidos mediante los tratados internacionales. Consideramos que la defensa jurídica es una estrategia que refuerza la lucha por el respeto y protección de los derechos humanos en México, y por ello es necesario articular las actividades de difusión y promoción con las acciones legales.

El Informe está disponible en nuestra página de internet www.derechoshumanos.org.mx, sección publicaciones.

Contacto:
Ana Luisa Nerio Monroy, coordinación@derechoshumanos.org.mx
Angélica Gay Arellano, angelica@derechoshumanos.org.mx
Salomé Almaraz Reyes, investigacion@derechoshumanos.org.mx

miércoles, 7 de julio de 2010

Una historia de vida en el mundo del trabajo

LA VIÑA DE NABOT
La evangelización en el mundo del trabajo
Boletín n° 6, Agosto de 2010
Una historia de vida en el mundo del trabajo


Yoli tiene 4 años trabajando en la fábrica. Junto con ella, trabajan varias decenas de personas más, la mayoría mujeres. Trabajan en una nave que carece de aire acondicionado. Solo les han puesto ventiladores de pedestal que hace circular la atmósfera caliente del interior...

Su salario de obrera, como todo mundo lo sabe, no es el suficiente para satisfacer las necesidades básicas, que garanticen una vida familiar digna, a pesar de que todos los miembros mayores trabajan. Esto la obligó, en una ocasión que tuvo necesidad de resolver un problema urgente, imprevisto, a buscar un préstamo en un banco, garantizándolo con su pequeña casa. Obviamente, a la hora de cubrir las mensualidades, empezaron los problemas, no solo porque sus ingresos, y los de su esposo, eran insuficientes, sino porque empezó a llover sobre mojado cuando llegaron las crisis: de la influenza y la económica, que ella, como la mayoría de las trabajadoras y los trabajadores no podían prever, porque unas y otros se entretienen, se evaden de la incomprensible dificultad de la vida con las telenovelas y el futbol. Y entonces con la crisis vinieron los paros técnicos, y con ello el recorte (aún mas) de su salario.

Yoli es requerida por el banco al faltar al pago de unas mensualidades y ella les explica la situación. Ellos le exigen cubrir la deuda para evitar que aumente. Como podemos entender, ella no puede pagar la deuda y solo les asegura que puede seguir cubriendo mensualidades.

Ella pudo obtener el préstamo en ese banco, porque era donde la fábrica en la que ella trabaja deposita la nómina de sus obreras y obreros. Pero esta situación es aprovechada por el banco, y para cobrarse la deuda de Yoli, le descuenta todo el salario que la empresa le deposita.

Yoli no sabe qué hacer. Alguien le dijo qué día de la semana la fábrica hace el depósito de la nómina. Entonces Yoli se va a medianoche, a esperar el comienzo del día, parada junto a un cajero automático, para retirar su salario. Por minutos o segundos de retraso le gana el banco. Pero a veces ha logrado retirar su salario.

Y se agrava la situación, pues ahora, con las preocupaciones, se deprime, se enferma, la solidaridad familiar no resiste la tensión y entra en conflicto. La violencia es un problema que Yoli ya ni toma en cuenta. Lo considera como un problema diferente, aunque todo esté estrechamente relacionado.

Mientras tanto, oficialmente se anuncia la salida de la crisis. Y ella alimenta la esperanza de encontrar una solución. De que mejoren las cosas. Pero los que saben, dicen que está no es una crisis más. Que es correspondiente a la Globalización. Es decir, que es una crisis global. Es una crisis de la civilización, dicen unos. Pero tal vez nuestra especie no pasó por ahí… por la civilización.

Equipo de Pastoral Laboral Diocesano
plaboralmty@hotmail.com