sábado, 6 de marzo de 2010

TRABAJADORES Y SINDICATOS

TRABAJADORES Y SINDICATOS

+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas
14 de octubre de 2009
http://www.diocesisancristobal.com.mx/


VER

Por la crisis económica globalizada, en nuestro país los desempleados han aumentado a casi tres millones. A éstos, hay que agregar los sub-empleados, los pluri-empleados, los eventuales, los vendedores ambulantes, las empleadas domésticas, y tantos que carecen de un trabajo digno y bien remunerado, como condición no sólo para sobrevivir, sino para desarrollarse integralmente y ser personas en plenitud.

En los últimos tiempos, muchos sindicatos han perdido eficacia. Unos se han corrompido por intereses económicos de sus dirigentes; otros son cooptados por el sistema, o utilizados sólo como trampolín para ascensos políticos; otros han desparecido, o se obstruye su constitución y desarrollo. Los trabajadores, si no se organizan para defender sus justos derechos, pierden fuerza y sufren explotación.

Sin hacer referencia directa a los últimos acontecimientos sindicales en nuestro país, transcribo lo que dice el Papa Benedicto XVI en su encíclica Caritas in veritate, y que vale para todo el mundo.

JUZGAR

“Lamentablemente, hay corrupción e ilegalidad tanto en el comportamiento de sujetos económicos y políticos de los países ricos, nuevos y antiguos, como en los países pobres. La falta de respeto de los derechos humanos de los trabajadores es provocada a veces por grandes empresas multinacionales y también por grupos de producción local” (22).

“El mercado ha estimulado nuevas formas de competencia entre los estados con el fin de atraer centros productivos de empresas extranjeras, adoptando diversas medidas, como una fiscalidad favorable y la falta de reglamentación del mundo del trabajo. Estos procesos han llevado a la reducción de la red de seguridad social a cambio de la búsqueda de mayores ventajas competitivas en el mercado global, con grave peligro para los derechos de los trabajadores… Las políticas de balance, con los recortes al gasto social, con frecuencia promovidos por las instituciones financieras internacionales, pueden dejar a los ciudadanos impotentes ante riesgos antiguos y nuevos; dicha impotencia aumenta por la falta de protección eficaz por parte de las asociaciones de los trabajadores. El conjunto de los cambios sociales y económicos hace que las organizaciones sindicales tengan mayores dificultades para desarrollar su tarea de representación de los intereses de los trabajadores, también porque los gobiernos, por razones de utilidad económica, limitan a menudo las libertades sindicales o la capacidad de negociación de los sindicatos mismos. La invitación de la doctrina social de la Iglesia, a dar vida a asociaciones de trabajadores para defender sus propios derechos ha de ser respetada, hoy más que ayer, dando ante todo una respuesta pronta y de altas miras a la urgencia de establecer nuevas sinergias en el ámbito internacional y local”(25).

“Es oportuno hacer un llamamiento a las organizaciones sindicales de los trabajadores, desde siempre alentadas y sostenidas por la Iglesia. Están llamadas a hacerse cargo de los nuevos problemas de nuestra sociedad, superando las limitaciones propias de los sindicatos de clase. Sigue siendo válida la tradicional enseñanza de la Iglesia, que propone la distinción de papeles y funciones entre sindicato y política… para su necesaria actuación en defensa y promoción del mundo del trabajo, sobre todo en favor de los trabajadores explotados y no representados” (64).

ACTUAR

Quien tenga trabajo, que lo cuide; sea responsable y cumpla su tarea, para no exponerse al despido. Hay que ser dinámicos y creativos, para buscar alternativas de trabajo y superarse, para no caer ni en el conformismo, ni en puras críticas al sistema. Dios da de comer hasta a los pájaros, pero no en el nido; deben salir a buscar y no mueren de hambre.

Que los dueños de capitales generen empleos, venciendo el egoísmo de ganancias inmediatas y estratosféricas.

Que los líderes de sindicatos den pruebas de madurez; que defiendan no sólo sus intereses personales, sino los de sus agremiados; que estén abiertos al diálogo y eviten métodos violentos de lucha y daños a terceros.
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LOS PROGRAMAS DE PASTORAL 2007-2010

LA VIÑA DE NABOT
La evangelización en el mundo del trabajoBoletín n° 2, Abril de 2010

VER

A nivel nacional se ha intentado articular las diversas iniciativas eclesiales que trabajan en la pastoral del mundo del trabajo. Se elaboró un Plan Nacional 2004-2007 que ayudó a tal propósito. La CEPS tiene una dimensión sobre el mundo del trabajo.

Nuestro Plan de Pastoral Orgánica 2006-2010 nos dice que: "Poseemos como Estado una herencia de grandes pioneros de la industria que tuvieron una visión social… Gracias a esto, nuestro Estado se adelantó a darle a muchos obreros lo que la revolución tardó mucho tiempo más en dar en otros lugares de México." (N° 46)

Pero también nos señala algunas sombras: la desvalorización del trabajo, la especulación y el énfasis en el capital por encima de la dignidad de los trabajadores, lo cual se refleja en los bajos salarios (N° 49; 31). Debiera ser preocupante la notoria deshumanización (N° 50) y el creciente desempleo (N° 31; AP 71).

Desde mediados de los ochenta inició el proceso de flexibilización laboral que hoy caracteriza al mercado laboral. Algunas características son la Inestabilidad de los trabajadores (horarios, tipo de empleo, varios empleos, etc.), el crecimiento del trabajo informal y eventual. Los contratos de servicios (subcontratación, pago por honorarios, etc.), lo cual finalmente lastima al trabajador. En muchos casos faltan prestaciones sobre todo en las trabajadoras domésticas; lo que no les falta es el exceso de trabajo y la casi nula supervisión de las autoridades en las condiciones laborales a que es sometido el trabajador. Cada vez son menos los trabajadores sindicalizados.

En el ámbito eclesial nos ha faltado más presencia eclesial en los espacios laborales y firmeza en la promoción de los Derechos Humanos Laborales.

PENSAR

• Sabemos que el trabajo humano realiza al hombre y a la mujer, y es probablemente “la clave esencial de toda la cuestión social” (AP 120). Se nos invita a emplear esfuerzo y creatividad en la evangelización del mundo del trabajo (AP 492).

• Creemos en la dignidad de la persona (AP 382 y 387-388), proyecto de Dios, y quien da el valor al trabajo. Una dignidad que es absoluta, innegociable e inviolable (AP 104).

• El Evangelio nos exige proclamar en todas partes esta dignidad (AP 390; 64) y denunciar lo incompatible con ella: el lucro, la eficacia y una mentalidad neoliberal que está destruyendo a la familia (AP 480; 468; 463-e). La Iglesia tiene la responsabilidad de velar y defender los derechos laborales y sindicales (AP 406-b; 504; 103), sobre todo de los más vulnerables y excluidos (394).

• Sabemos que el desempleo y los salarios bajos son contrarios al designio de Dios pues atentan contra las familias (Sant 5, 3b-4; AP 121; 436).

• Los Obispos de Latinoamérica alientan a los empresarios para que su actividad sea buena y no pervertida (AP 122; 404).

ACTUAR

El objetivo general para el período 2007-2010 es: "Impulsar al Pueblo de Dios, que peregrina en Monterrey, a transformar en Reino de Dios el mundo del trabajo en especial el mundo de las trabajadoras y trabajadores marginados o desempleados".

Nos hemos propuesto el equipo diocesano de pastoral laboral realizar los siguientes programas:

1. Promover una formación y sensibilización sobre Derechos Humanos Laborales y temas afines
2. Análisis permanente
3. Fortalecer el equipo de pastoral laboral
4. Fortalecer diálogo con la provincia noreste
5. Diseñar herramienta para descubrir a los marginados y desempleados
6. Generar solidaridad y acompañamiento con los trabajadores
7. Buscar recursos para ejecutar esta planeación estratégica.

AVISOS:
Dentro del programa-1 se ofrecen a las parroquias talleres en Junio y Octubre.

plaboralmty@yahoo.com.mx