lunes, 5 de septiembre de 2011

Inaugura Gobernador de Nuevo León la Oficina de Enlace de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje

Inaugura Gobernador de Nuevo León la Oficina de Enlace de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje

El Gobernador destacó que entre otros servicios, se podrán recibir convenios para liquidación de trabajadores, que es uno de los trámites más solicitados en la sede de Monterrey.
Además, se disminuirán tiempos y costos de traslado lo que a su vez, ayudará a bajar el tránsito de vehículos y personas.
Medina destacó la importancia de la zona por su alto número de empresas y trabajadores, a quienes reconoció por su alto grado de paz laboral y productividad, ya que Nuevo León cumple 13 años sin huelgas de obreros.
La nueva oficina de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje se ubica en un terreno y edificio que cedió en comodato el grupo Industriales Regiomontanos del Poniente AC (IRPAC) adheridos a la Cámara de la Industria de la Transformación (CAINTRA)
Esta primer oficina de desconcentración tuvo una inversión de 200 mil pesos, y se ubica en Privada Las Palmas # 139 y Avenida San Francisco, Colonia La Fama, Santa Catarina.

Acompañaron al Gobernador en la inauguración el Secretario del Trabajo, Pedro Pablo Treviño; Alejandro Javier Torre Martínez, Presidente de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje; Jesús Coronado Quintanilla, Presidente IRPAC-Caintra; y Jesús Áncer Rodríguez, Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León y Presidente del Consejo de Participación Ciudadana de la Secretaría del Trabajo.

miércoles, 29 de junio de 2011

Sobre el Pacto Nacional Ciudadano por la Paz

Cd. Juárez, Chih., a 23 de junio de 2011

A las y los firmantes del Pacto Nacional Ciudadano por la Paz con Justicia y Dignidad en Cd. Juárez
A las y los mexicanos
A la comunidad internacional
A la solidaridad de los Medios Populares y Comunitarios

El pasado 10 de junio de 2011, en el monumento a Benito Juárez, en Cd. Juárez, Chihuahua, se firmó el Pacto Nacional Ciudadano por la Paz con Justicia y Dignidad, contenido que emergió de quienes en esperanza y confianza, se unieron a una Caravana que posibilitaba ir más allá del abrazo y el consuelo del dolor compartido, porque invitaba a decir la palabra negada y acallada en la exigencia de una justicia ausente.
Cientos de víctimas surgieron del anonimato y se unieron con los habitantes de una ciudad victimizada, con luchadores y defensoras sociales, con trabajadores, estudiantes y artistas. A cada testimonio y a cada llanto, todos y todas gritamos solidariamente, No estás solo, no estás sola.
Este preámbulo y conclusión de sufrimiento compartido, fue el impulso para proponer, discutir y acordar en las mesas de trabajo en Ciudad Juárez, una realidad bien sabida, que los asesinatos, las desapariciones, los secuestros y las extorsiones que vemos en el acontecer de los días, tienen profundas raíces que les permitieron emerger, crecer y expandirse.

Se habló de las y los desaparecidos, que forman parte del gran negocio de la trata de personas, y de la ineficacia y desprecio de las autoridades para atenderlos; del rechazo a la reforma a la Ley Federal del Trabajo que condenaría a las y los trabajadores a buscar mejor ingreso dentro de otras formas –lícitas o no- que precarizarían la vida ya precaria del obrero, del ayudante, y también del maestro, y la enfermera entre muchos otros, y también de los pocos que estudian para nunca ejercer su carrera, porque no hay trabajo.
Se rechazó la estrategia de guerra y la militarización como aplicación del terror por parte del Estado en la supuesta guerra contra el narcotráfico.
En la simulación de brindarnos seguridad, se señaló que las y los ciudadanos debemos enfrentar el abuso, la arbitrariedad y la inaceptable ineficacia de militares y policías, experiencia que se repite en muchas ciudades y comunidades de México; Juárez es el ejemplo incuestionable de ello.
Las y los jóvenes defendieron el derecho a existir en la igualdad de las oportunidades que no tienen y el derecho de ser lo que quieren ser, sin que gobernantes y políticos les busquen ocupación y acomodo.
Defendieron su derecho a rechazar la militarización porque son las mejores presas para elevar los índices de presuntos culpables que las fiscalías necesitan, en la creación de chivos expiatorios para justificar la existencia del enemigo a vencer.
Las y los caravaneros, de la frontera sur a la frontera norte, fustigaron que se entregue la riqueza del país, entre otras, a empresas transnacionales mineras, que en su afán de lucro, despojan a personas y comunidades del patrimonio de años y contaminan suelo y agua, para obtener enormes ganancias para unos pocos y el soborno de los muchos que lo permiten y legitiman.
Se rechazó la Ley de Seguridad Nacional porque es permiso para nulificar los derechos humanos de la población, para otorgar amplio poder directo y discrecional al Ejecutivo sobre las fuerzas militares y para la continuación y aumento de las víctimas colaterales.
Se discutió sobre los delincuentes de cuello blanco, la democracia simulada, el voto blanco y la pasiva actuación legal para evitar el lavado del dinero, que con eficacia pudre instituciones y funcionarios, empresas e inversionistas, gobiernos y gobernantes.

Fueron muchos los dolores y más las exigencias, las acciones y las propuestas para el país que demandamos, para la vida que nos niegan y para la paz que anhelamos, voces que emanaron de las y los muchos que llegaron.
No hubo ni pretendida, ni simulada alteración en las mesas, basta de ese discurso absurdo y engañoso. En cada grupo participaron activamente defensores reconocidos, ahí estuvo Don Raúl Vera, Miguel Concha, Clara Jusidman, Víctor Quintana, Víctor Orozco, y muchos y muchas otras, que con simpatía o no a los resolutivos, fueron testigos de las discusiones y acuerdos generales, ellos mismos pueden lealmente dar cuenta de la secuencia de cada mesa y que en ningún momento reclamaron la palabra de la plenaria y del Pacto firmado y celebrado en el Monumento a Juárez.

Por todo lo anterior:

A quienes participaron con su exigencia y anhelo de una mejor Patria, les decimos: su palabra en Juárez si es Pacto Ciudadano que nos compromete, reconocemos su valor y honramos su palabra. Les invitamos a continuar el diálogo en sus comunidades, en sus grupos y ciudades, para dar agenda a los acuerdos y propuestas en forma coordinada.
A los y las compañeros de Puebla les expresamos nuestro apoyo en su lucha en contra de la base militar; y a quienes en la distancia se unieron a la palabra de Juárez les reiteramos nuestra solidaridad a su causa.
A quienes imponen las decisiones de arriba hacia abajo y de pocos sobre muchos, les decimos que nosotros y nosotras preferimos otras formas, horizontales y democráticas de decidir.
A las y los que llegaron y partieron de Juárez, a nuestra dolida y valiente ciudad, a quienes dudan y a quienes se decidieron, les repetimos, no están solos, no están solas, estamos unidos en el ya basta de sangre y seguiremos juntos y juntas hasta la paz y la justicia, hasta la vida digna.
A quienes hoy se manifiestan contra la guerra de Felipe Calderón, les decimos: cuentan con nosotros, y a la distancia nos solidarizamos en el rechazo a un dialogo desigual con el gobierno y sin garantías de cumplimiento.

FRENTE PLURAL CIUDADANO y CENTRO DE PASTORAL OBRERA DE CIUDAD JUAREZ

¡Refrendamos el Pacto Nacional Ciudadano por la Paz con Justicia y Dignidad, firmado en Ciudad Juárez el 10 de junio del 2011!
¡No a la militarización!
¡No a la reforma a la Ley Federal del Trabajo!
¡No a la reforma de la Ley de Seguridad Nacional!

Enviar adhesiones a: pastoralobrera_juarez@yahoo.com frentepluralciudadanojuarez@gmail.com

martes, 31 de mayo de 2011

LVN - Boletín15, El trabajo humano | Mayo de 2011

LA VIÑA DE NABOT

La evangelización en el mundo del trabajo

Boletín n° 15, Mayo de 2011

El trabajo humano
§  ¿Conoce usted la situación actual que vive la mayoría de los trabajadores y trabajadoras en México?
§  ¿Conoce usted la reforma laboral que se está proponiendo en estos tiempos? Esta reforma, ¿ayuda a los trabajadores o los margina aún más?
§  Usted, ¿se siente marginado por su trabajo, es decir, no gana bien, no come bien, no descansa bien, no tiene casa propia, sus hijos no pueden estudiar, etc.? O bien, ¿siente usted que el sistema actual económico le favorece?
El caso de Hilda nos hará tomar conciencia de la realidad actual.

Hilda empezó a trabajar hace años. Uno de sus propósitos fue tener una casa que fuera suya, y así dejar de vivir con sus familiares, pues vivir hacinados no es lo deseable. Después de años de trabajo pudo reunir los puntos necesarios para que el Infonavit pudiera otorgarle un crédito. Ahora ya tiene casa que tiene que pagar durante varios años.  La empresa en donde trabaja le hace los descuentos correspondientes del importe de su salario, además de rebajarle lo que corresponde al impuesto sobre el trabajo y del seguro social.  Sin embrago, lo que queda no es suficiente para satisfacer el resto de las necesidades de sobrevivencia: pagar los servicios, los alimentos, el transporte, los gastos escolares de sus hijos, etc.
Entonces se recurre a otros créditos, préstamos…  que es negocio de usureros.
Y para pagar más deudas, hay que trabajar más: pedir horas extras de trabajo. Que convierte la jornada máxima y legal de 8 horas a jornadas de 12 a 14 horas. Pero aun así, lo ganado es insuficiente.

Hilda permanece estas 12 ó 14 horas de pie frente a una máquina  que exige unos cuantos movimientos repetitivos, para mantener un estándar de producción, sin que importe la situación de su persona, sus preocupaciones, sus necesidades…  Hilda entonces anda de mal humor, histérica, agresiva, sin la suficiente autoestima, enferma…

Esta situación le ha preocupado a la Iglesia. En la encíclica Laborem exercens se dice: Ciertamente el trabajo, en cuanto problema del hombre, ocupa el centro mismo de la «cuestión social». Más aún, reconoce que: el trabajo humano es quizá la clave esencial de toda la cuestión social, si tratamos de verla verdaderamente desde el punto de vista del bien del hombre.
La Iglesia está convencida de que el trabajo constituye una dimensión fundamental de la existencia del hombre en la tierra. Porque:   como «imagen de Dios» es una persona, es decir, un ser… racional, capaz de decidir acerca de sí y que tiende a realizarse a sí mismo.

Sin embargo, como vimos en el inicio de este texto, la situación de Hilda y de otras muchas trabajadoras están alejadas del propósito de Dios, quien creó al hombre “a imagen y semejanza de Dios  (Gn 1, 27),  y Él espera que tengan vida, y la tengan en abundancia (Jn 10, 10).

Ante esta situación, dice la Laborem exercens: hay que seguir preguntándose sobre el sujeto del trabajo y las condiciones en las que vive. Pues veía que: Esta situación estaba favorecida por el sistema socio-político liberal que, según sus premisas de economismo, reforzaba y aseguraba la iniciativa económica de los solos poseedores del capital, y no se preocupaba suficientemente de los derechos del hombre del trabajo.
Esto hace necesario: nuevos movimientos de solidaridad de los hombres del trabajo y de solidaridad con los hombres del trabajo.
Esta solidaridad debe estar siempre presente allí donde lo requiere la degradación social del sujeto del trabajo, la explotación de los trabajadores, y las crecientes zonas de miseria e incluso de hambre. La Iglesia está vivamente comprometida en esta causa, porque la considera como su misión, su servicio, como verificación de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente la «Iglesia de los pobres».

Equipo de Animación de P. Laboral Mty

domingo, 15 de mayo de 2011

El trabajo humano | LVN

LA VIÑA DE NABOT

La evangelización en el mundo del trabajo

Boletín n° 15, Mayo de 2011

El trabajo humano
§  ¿Conoce usted la situación actual que vive la mayoría de los trabajadores y trabajadoras en México?
§  ¿Conoce usted la reforma laboral que se está proponiendo en estos tiempos? Esta reforma, ¿ayuda a los trabajadores o los margina aún más?
§  Usted, ¿se siente marginado por su trabajo, es decir, no gana bien, no come bien, no descansa bien, no tiene casa propia, sus hijos no pueden estudiar, etc.? O bien, ¿siente usted que el sistema actual económico le favorece?
El caso de Hilda nos hará tomar conciencia de la realidad actual.

Hilda empezó a trabajar hace años. Uno de sus propósitos fue tener una casa que fuera suya, y así dejar de vivir con sus familiares, pues vivir hacinados no es lo deseable. Después de años de trabajo pudo reunir los puntos necesarios para que el Infonavit pudiera otorgarle un crédito. Ahora ya tiene casa que tiene que pagar durante varios años.  La empresa en donde trabaja le hace los descuentos correspondientes del importe de su salario, además de rebajarle lo que corresponde al impuesto sobre el trabajo y del seguro social.  Sin embrago, lo que queda no es suficiente para satisfacer el resto de las necesidades de sobrevivencia: pagar los servicios, los alimentos, el transporte, los gastos escolares de sus hijos, etc.
Entonces se recurre a otros créditos, préstamos…  que es negocio de usureros.
Y para pagar más deudas, hay que trabajar más: pedir horas extras de trabajo. Que convierte la jornada máxima y legal de 8 horas a jornadas de 12 a 14 horas. Pero aun así, lo ganado es insuficiente.

Hilda permanece estas 12 ó 14 horas de pie frente a una máquina  que exige unos cuantos movimientos repetitivos, para mantener un estándar de producción, sin que importe la situación de su persona, sus preocupaciones, sus necesidades…  Hilda entonces anda de mal humor, histérica, agresiva, sin la suficiente autoestima, enferma…

Esta situación le ha preocupado a la Iglesia. En la encíclica Laborem exercens se dice: Ciertamente el trabajo, en cuanto problema del hombre, ocupa el centro mismo de la «cuestión social». Más aún, reconoce que: el trabajo humano es quizá la clave esencial de toda la cuestión social, si tratamos de verla verdaderamente desde el punto de vista del bien del hombre.
La Iglesia está convencida de que el trabajo constituye una dimensión fundamental de la existencia del hombre en la tierra. Porque:   como «imagen de Dios» es una persona, es decir, un ser… racional, capaz de decidir acerca de sí y que tiende a realizarse a sí mismo.

Sin embargo, como vimos en el inicio de este texto, la situación de Hilda y de otras muchas trabajadoras están alejadas del propósito de Dios, quien creó al hombre “a imagen y semejanza de Dios  (Gn 1, 27),  y Él espera que tengan vida, y la tengan en abundancia (Jn 10, 10).

Ante esta situación, dice la Laborem exercens: hay que seguir preguntándose sobre el sujeto del trabajo y las condiciones en las que vive. Pues veía que: Esta situación estaba favorecida por el sistema socio-político liberal que, según sus premisas de economismo, reforzaba y aseguraba la iniciativa económica de los solos poseedores del capital, y no se preocupaba suficientemente de los derechos del hombre del trabajo.
Esto hace necesario: nuevos movimientos de solidaridad de los hombres del trabajo y de solidaridad con los hombres del trabajo.
Esta solidaridad debe estar siempre presente allí donde lo requiere la degradación social del sujeto del trabajo, la explotación de los trabajadores, y las crecientes zonas de miseria e incluso de hambre. La Iglesia está vivamente comprometida en esta causa, porque la considera como su misión, su servicio, como verificación de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente la «Iglesia de los pobres».

Equipo de Animación de P. Laboral Mty

miércoles, 11 de mayo de 2011

Carta de los Obispos de la CEPS - Solidaridad tragedia en Sabinas Coahuila

Carta de los Obispos de la CEPS - Solidaridad tragedia en Sabinas Coahuila
Escrito por CEPS-Caritas
Miércoles, 11 de Mayo de 2011

A Mons. Alonso Garza Treviño, Obispo de Piedras Negras, Coahuila.
A las familias de los Mineros en Sabinas, Coahuila.
Estimado hermano Alonso:
Estimados hermanas y hermanos todos:
Los saludamos con la luz y esperanza que pone en nuestros corazones la Pascua del Señor.

Los Obispos de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, queremos hacernos solidarios con el dolor de la familia diocesana de Piedras Negras, Coah., ante la tragedia de la explosión ocurrida el pasado 3 de mayo en el pozo 3 de una mina en Sabinas, Coahuila, que se suma a otras tragedias similares en el campo de la minería.

Nos acercamos solidariamente al sufrimiento de las familias de los mineros y de sus compañeros de trabajo; su dolor no es ajeno a la Iglesia, pues “no hay nada que sea verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón.” La pérdida de un ser querido es una de las experiencias más difíciles de sanar y de entender, más aún, cuando esta sucede, en el espacio de trabajo, en un día ordinario en el que los hombres y mujeres salen a cumplir con el deber de contribuir al sostenimiento de la propia familia y de participar en la vida de la comunidad.

La tragedia de la mina de Sabinas, Coah, hace evidente la pobreza de muchos hombres y mujeres que se ven obligados a aceptar trabajos de alto riesgo, en precarias condiciones laborales y por una exigua remuneración. Estas condiciones laborales son injustas y provocan indignación y dolor, cuando quienes las sufren son menores de edad. No es justo que miles de menores tengan que trabajar, en condiciones inhumanas y no tengan la posibilidad de estar en la escuela.

Una vez más constatamos cómo el modelo de desarrollo económico vigente en nuestro país no ha favorecido, en muchos lugares, el crecimiento y desarrollo de muchas familias mexicanas que, en diversas comunidades, sólo tienen la opción de emigrar a los Estados Unidos o de quedarse a trabajar, en condiciones precarias, en las escasas fuentes de empleo de sus localidades.

El trabajo es un derecho, no sólo por la retribución económica, sino porque este mismo trabajo tiene una dimensión trascendental para quien lo realiza, es un aporte a la comunidad y es un medio de realización que integra, revitaliza y sostiene a la familia.

Hoy nos apropiamos las palabras del Beato Juan Pablo II en su mensaje a los trabajadores de Buenos Aires (1987): “Basta, a unas situaciones en las que los derechos del trabajo estén férreamente subordinados a sistemas económicos que busquen exclusivamente el máximo beneficio, sin reparar en la cualidad moral de los medios que emplean para obtenerlo… Basta, a que el derecho a trabajar quede al arbitrio de transitorias circunstancias económicas o financieras, las cuales no tengan en cuenta que el pleno empleo de las fuerzas laborales debe ser objetivo prioritario de toda organización social.”

Hacemos un llamado a todas las personas e instituciones que tienen responsabilidad legal o moral en la tragedia de Sabinas, Coah, para que atiendan la crisis humanitaria que se deriva de esta tragedia, tanto para las familias que han perdido alguno de sus seres queridos, como para los trabajadores que se quedan sin empleo. En un Estado de derecho como es el nuestro, el derecho de los trabajadores cuenta con la tutela de la ley y esta debe aplicarse de manera expedita. Es necesario además tomar las medidas preventivas pertinentes para que este tipo de tragedias no se repitan.

Encomendamos a Dios el descanso eterno de quienes fallecieron en la mina de Sabinas y de quienes han muerto por la falta de condiciones de seguridad en sus trabajos. A los trabajadores que aún están en la lucha por un trabajo digno, les alentamos a continuar, por el camino del diálogo y el compromiso, a buscar condiciones laborales más justas.

+ Gustavo Rodríguez Vega
Obispo de Nuevo Laredo
Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social
+ Carlos Garfias Merlos
Arzobispo de Acapulco
Dimensión de Pastoral del Trabajo
Comisión Episcopal para la Pastoral Social
Armando Flores Navarro pbro.
Secretario Ejecutivo
Comisión Episcopal para la Pastoral Social
 

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cd. de México, 4 de mayo, 2011
Farsa y Negligencia del Secretario del Trabajo, Javier Lozano
BOLETIN DE PRENSA

En nuestro V Informe DIME DESDE ALLA ABAJO, presentado el 19 de febrero del 2011, hicimos público el análisis de las actas de Inspección de minas de carbón, pocitos, tajos y minas subterráneas, de la STPS, del 2008 al 2010. Dichas actas son la memoria de tres años de Inspecciones de Seguridad e Higiene por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Remarcamos los resultados obtenidos de ellas para el 2010:

1) De 32 minas inspeccionadas, en 17 la STPS ordenó restringir el acceso de los trabajadores para extraer carbón debido a que las condiciones en que se está operando, ponen en riesgo su integridad y su vida. Las 17 continúan operando y en tres de éstas han muerto 3 mineros.

2) De 14 empresas a las que los inspectores les solicitan exámenes médicos de inicio y de seguimiento a la salud de los mineros, 13 no los tienen, no los hacen.

3) De 25 empresas a las que se les solicitó que exhibieran los contratos: 1 tiene contrato colectivo de trabajo; 9 tienen contratos individuales escritos por tiempo indefinido, temporal o por obra y 15 tienen contratos verbales.

4) De las 32 empresas, los trabajadores están sindicalizados solo en 1.

5) De 19 empresas a las que les solicitan la información sobre el reparto de utilidades 13 no lo hacen y 8 de éstas no hacen declaraciones anuales.

6) De 14 empresas a las que les solicitan la información sobre pago de aguinaldos, vacaciones y primas vacacionales, 8 no los tienen.

7) Ninguna de las 32 empresas despidió en todo este año a ningún trabajador, igual que en 2009 todos renuncian voluntariamente, 6 empresas no pueden comprobar que pagan los finiquitos y 9 pagan a destajo.

8) De las 21 empresas a las que les solicitan mostrar sus medidores manuales de gas metano, 19 no los tienen.

9) De 14 empresas a las que se les pide que muestren el análisis de incombustibilidad (prueba que debe hacerse mensualmente para determinar que la cantidad de polvo inerte para evitar explosiones de polvo de carbón es suficiente) 12 no los tienen.

10) De 21 empresas a las que se les pide que muestren su análisis de riesgo para determinar áreas propensas a desprendimientos de carbón y de gas, 18 no lo tienen.

11) De 18 empresas, en las que se investiga si entregan auto-rescatadores a los mineros, 16 no lo hacen y las 2 restantes les entregan a los mineros autorescatadores que son insuficientes y no tienen auto-rescatadores de reemplazo para que en caso de emergencia los trabajadores puedan salir a la superficie desde los frentes de trabajo.

12) Por último, de 16 empresas, tiene baños, regaderas, comedores o áreas para que los trabajadores puedan comer de forma higiénica, solo 1.

13) Solo en un centro de trabajo se identifica a un menor de edad.

En el mismo contexto, el hecho de que la Secretaría de Economía no verifique la existencia de las empresas a quienes entrega Títulos de Explotación, deja a los mineros del carbón en una situación de extrema vulnerabilidad. Por lo que no está exenta de responsabilidad como pretende hacer creer su Titular, Bruno Ferrari. Al deliberado vacío jurídico que sirve para favorecer a las empresas, se suma el hecho de que se propicia una competencia por la extracción del carbón que trae como consecuencia la alta siniestralidad en los centros de trabajo.

En el estado de Coahuila, el carbón mineral tiene 277 concesionarios, hasta el tercer trimestre de 2010, solamente 24 estaban registrados en el IMSS; es decir, menos del 8.66 están explotando alguno o todos sus yacimientos. El resto, más del 91% de las y los concesionarios, en muy pocos casos, tienen una empresa registrada en el IMSS que no es la concesionaria, con la que extraen carbón de sus yacimientos y operan como contratistas de otras empresas. Sin embargo, la gran mayoría los renta o ya han sido explotado y se sobreexplotan por medio de pocitos.

El hecho de que menos del 8.66 por ciento de las empresas concesionarias estén registradas en el IMSS (en el tercer trimestre del año 2010) significa que se están explotando las concesiones bajo el esquema de subcontratación. Aunque algunas de las empresas concesionarias tienen su propio contratista o subcontratan, la gran mayoría de los concesionarios no están explotando los yacimientos.

En conclusión, no es casualidad que ahora haya explotado esta mina en Sabinas, ni que la misma sea clandestina, ni que las autoridades local y federal hagan invisibles a los familiares, ni lo es el hecho de que los titulares de la STPS Y SE niegen sus responsabilidades y se las imputen mutuamente. Lo que hoy estamos viviendo es resultado de la simulación e impunidad en las minas de carbón, porque quienes están obligados a garantizar el respeto a los derechos humanos de los mineros del carbón (el Estado, las empresas y los sindicatos) elaboran las normas, como la NOM-032-STPS-2009 -para la seguridad en minas de carbón- pero deliberadamente, las ocultan a los trabajadores y sus familias para continúar esta escalada de incumplimiento.

Como lo venimos señalando desde hace años, exigimos:
1. Que de manera inmediata presente su renuncia Javier Lozano, actual Secretario del Trabajo, por su sistemática negligencia y omisión en la tutela de los derechos de los trabajadores.
2. Se reinicien las labores de rescate de los restos de los mineros en
la Mina 8, Unidad Pasta de Conchos y se conozca la verdad histórica de lo sucedido.
3. Se prohíba de forma definitiva la extracción de carbón por medio de “pocitos”.
4. Desaparezca PRODEMI manejada por el Estado de Coahuila como intermediario para la compra y venta del carbón de pequeños productores.
5. Que la CFE licite de manera pública los contratos de compra de carbón para cada mina –no por empresas ni agrupaciones-, para evitar la extracción clandestina de carbón y coyotismo en la región.
6. Que la PGR atraiga o abra investigaciones para todos los siniestros registrados desde la explosión en la Mina 8, Unidad Pasta de Conchos y se castigue a los responsables, para lo cual, también es urgente la renuncia del Secretario del Trabajo.

Y en este tributo al cinismo y la desvergüenza de los involucrados (la empresa, el Congreso, la Presidencia, la PGR, la SE y la STPS); lo que se omite de nueva cuenta son las condiciones infrahumanas en que trabajan y viven los mineros y sus familias; se repiten de forma sistemática las omisiones, la irresponsabilidad y la negligencia, y se enarbolan las nuevas y viejas mentiras de los responsables de lesiones irreparables, de los siniestros y las muertes.

A una voz ¡RESCATE YA!
ORGANIZACIÓN FAMILIA PASTA DE CONCHOS
CEREAL
Centro de Reflexión y Acción Laboral
proyecto obrero de Fomento Cultural y Educativo A.C.
Privada de Lago San Pedro # 13,
Col. Cinco de Mayo, Del. Miguel Hidalgo,
CP11430, México D.F.
Tel. 01 (55) 52 50 03 28 / 55 45 99 25

Pastoral Laboral
Privada de Lago San Pedro # 13
Col. 5 de mayo
Del. Miguel Hidalgo
México D.F.
Tel. de Oficina 01 (55) 5250 0328

martes, 12 de abril de 2011

El trabajo humano

LA VIÑA DE NABOT
La evangelización en el mundo del trabajo
Boletín n° 15, Mayo de 2011
El trabajo humano


 ¿Conoce usted la situación actual que vive la mayoría de los trabajadores y trabajadoras en México?
 ¿Conoce usted la reforma laboral que se está proponiendo en estos tiempos? Esta reforma, ¿ayuda a los trabajadores o los margina aún más?
 Usted, ¿se siente marginado por su trabajo, es decir, no gana bien, no come bien, no descansa bien, no tiene casa propia, sus hijos no pueden estudiar, etc.? O bien, ¿siente usted que el sistema actual económico le favorece?
El caso de Hilda nos hará tomar conciencia de la realidad actual.

Hilda empezó a trabajar hace años. Uno de sus propósitos fue tener una casa que fuera suya, y así dejar de vivir con sus familiares, pues vivir hacinados no es lo deseable. Después de años de trabajo pudo reunir los puntos necesarios para que el Infonavit pudiera otorgarle un crédito. Ahora ya tiene casa que tiene que pagar durante varios años. La empresa en donde trabaja le hace los descuentos correspondientes del importe de su salario, además de rebajarle lo que corresponde al impuesto sobre el trabajo y del seguro social. Sin embrago, lo que queda no es suficiente para satisfacer el resto de las necesidades de sobrevivencia: pagar los servicios, los alimentos, el transporte, los gastos escolares de sus hijos, etc.
Entonces se recurre a otros créditos, préstamos… que es negocio de usureros.
Y para pagar más deudas, hay que trabajar más: pedir horas extras de trabajo. Que convierte la jornada máxima y legal de 8 horas a jornadas de 12 a 14 horas. Pero aun así, lo ganado es insuficiente.

Hilda permanece estas 12 ó 14 horas de pie frente a una máquina que exige unos cuantos movimientos repetitivos, para mantener un estándar de producción, sin que importe la situación de su persona, sus preocupaciones, sus necesidades… Hilda entonces anda de mal humor, histérica, agresiva, sin la suficiente autoestima, enferma…

Esta situación le ha preocupado a la Iglesia. En la encíclica Laborem exercens se dice: Ciertamente el trabajo, en cuanto problema del hombre, ocupa el centro mismo de la «cuestión social». Más aún, reconoce que: el trabajo humano es quizá la clave esencial de toda la cuestión social, si tratamos de verla verdaderamente desde el punto de vista del bien del hombre.
La Iglesia está convencida de que el trabajo constituye una dimensión fundamental de la existencia del hombre en la tierra. Porque: como «imagen de Dios» es una persona, es decir, un ser… racional, capaz de decidir acerca de sí y que tiende a realizarse a sí mismo.

Sin embargo, como vimos en el inicio de este texto, la situación de Hilda y de otras muchas trabajadoras están alejadas del propósito de Dios, quien creó al hombre “a imagen y semejanza de Dios” (Gn 1, 27), y Él espera que tengan vida, y la tengan en abundancia (Jn 10, 10).

Ante esta situación, dice la Laborem exercens: hay que seguir preguntándose sobre el sujeto del trabajo y las condiciones en las que vive. Pues veía que: Esta situación estaba favorecida por el sistema socio-político liberal que, según sus premisas de economismo, reforzaba y aseguraba la iniciativa económica de los solos poseedores del capital, y no se preocupaba suficientemente de los derechos del hombre del trabajo.
Esto hace necesario: nuevos movimientos de solidaridad de los hombres del trabajo y de solidaridad con los hombres del trabajo.
Esta solidaridad debe estar siempre presente allí donde lo requiere la degradación social del sujeto del trabajo, la explotación de los trabajadores, y las crecientes zonas de miseria e incluso de hambre. La Iglesia está vivamente comprometida en esta causa, porque la considera como su misión, su servicio, como verificación de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente la «Iglesia de los pobres».

Equipo de Animación de P. Laboral Mty