viernes, 7 de mayo de 2010

Individuo y monopolio

LA VIÑA DE NABOT
La evangelización en el mundo del trabajo
Boletín n° 4, Junio de 2010
Individuo y Monopolio

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Desde mediados de los 80’s inició en Monterrey, como en muchos otros lugares, un proceso de flexibilización laboral caracterizado por la individualización en la relación empleadores y trabajadores, reflejado en la sustitución de los contratos laborales por contratos de servicios (servicios profesionales, subcontratación, pago por honorarios, etc.). En efecto, muchas empresas han estado subcontratando a otras empresas, mismas que a su vez contratan personal para que desempeñen alguna labor en aquellas empresas. Pero cuando los trabajadores son desocupados se reencuentran con su realidad: ¡sólos y a su suerte! ellos y sus familias, frente a una red de corporaciones y compadrazgos. En ocasiones ni siquiera saben a qué empresa demandar sus derechos.

Ahora, con la reforma laboral se quiere hacer ley este proceso de tercerización, en donde quien pierde es el trabajador porque están en riesgo ciertos derechos laborales como la seguridad social, la pensión de jubilación, la antigüedad laboral, el aguinaldo y otras prestaciones que el régimen salarial aseguraba o siempre había prometido.

Esta inestabilidad laboral afecta la seguridad del trabajador y su familia, y favorece el empleo informal, la emigración y la delincuencia organizada, a la que queremos enfrentar, cada quien por su lado, con más balazos en vez de atacarla, en comunión, haciendo justicia con los trabajadores.

Los sindicatos, las autoridades competentes, las mismas corporaciones y la Iglesia, ¿de qué manera estamos haciendo justicia y disminuyendo la violencia contra los trabajadores?


PENSAR

Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado. En esto reconocerán todos que son mis discípulos: en que se aman unos a otros. (Jn 13, 34-35)

¿Qué es más importante, el trabajo mismo o la persona que hace el trabajo? ¿La dimensión objetiva o subjetiva del trabajo? La persona es la medida de la dignidad del trabajo. La dimensión subjetiva del trabajo y que se refiere a la persona que es sujeto, capaz de trabajar y que tiende a realizarse a sí mismo, debe tener preeminencia sobre la objetiva. Por desgracia, frecuentemente la actividad laboral y las mismas técnicas utilizadas, que son la dimensión objetiva del trabajo, se consideran más importantes que el hombre mismo y, de aliadas, se convierten en enemigas de su dignidad. (CDSI #270 y 271; LE 6)

Tenemos derecho a la pensión, a la seguridad social para la vejez, la enfermedad y en caso de accidentes relacionados con la prestación laboral [LE 19] (CDSI #301)


ACTUAR

En las Misas y Horas Santas pedir por los trabajadores y sus empleadores. Seguir intentando la atención a los trabajadores en general y a los desocupados en particular (AP 518-f)

Conocer y promover los Derechos Humanos Laborales y la realidad económica y política que los envuelve. Estar al pendiente de la Reforma Laboral que en la actualidad está en proceso y que ciertamente podría lastimar todavía más a los trabajadores.

Vincularnos con los sindicatos para tener conocimiento de sus quehaceres y proyectos a favor de sus trabajadores.

Tratar de vivir en comunión fraterna y justa (AP 359). Es conveniente que dentro de las pequeñas comunidades eclesiales de base tomemos en cuenta la situación de los trabajadores.


plaboralmty@hotmail.com

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