martes, 2 de febrero de 2010

¿NO QUE NO ERA PRIVATIZACIÓN?

Sindicato Mexicano de Electricistas
SME REGISTRO No. 760 Integrado por Trabajadores de la Industria Eléctrica DOMICILIO SOCIAL: 3a DE ANTONIO CASO No. 45

APARTADO POSTAL 10439, MEXICO , D. F.
CODIGO POSTAL 06470TEL: 55 46 32 00

Boletín de prensa

¿NO QUE NO ERA PRIVATIZACIÓN?

A las organizaciones sindicales, sociales y políticas,
A los medios de comunicación,
Al pueblo mexicano:

Solo se necesitaron 105 días, para que se confirmaran las denuncias hechas por nuestro Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) respecto a las verdaderas razones que llevaron al gobierno federal de Felipe Calderón Hinojosa a decretar la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LyFC): la Privatización de la Red de Fibra Óptica, propiedad de la Nación y del conjunto de la Industria Eléctrica Nacionalizada.

El día de ayer 26 de enero, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas anunció la licitación (entrega) del tendido de 21 mil kilómetros de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que es propiedad del Estado a las empresas privadas nacionales y extranjeras, cuyo costo con cargo a la Nación fue de alrededor 30 mil millones de pesos, amén de la exención de impuestos por más de 5 mil millones de pesos, que aprobaron los diligentes legisladores “mexicanos” tan solo para iniciar tan jugoso negocio.

A cambio, el “Estado Mexicano” recibirá por concepto de ingresos, los siguientes: por la ruta del Pacífico, 358.1 millones de pesos, como precio mínimo; la ruta del centro, 255.3 millones; la ruta del Golfo, 245.2 millones. El total es de 858.6 millones de pesos, como precio mínimo. Una autentica ganga para las empresas privadas, por la entrega del Patrimonio de todos los mexicanos.

Ese tendido de fibra óptica que inició su construcción durante el foxiato con recursos federales y autorización del Secretario de Hacienda de ese sexenio: Francisco Gil Díaz, ahora “casualmente” presidente de la transnacional española Telefónica Movistar, una de las empresas que serán de las principales beneficiadas de la susodicha “licitación”. Es decir, inversión pública y ganancias privadas, negocio redondo, ¿Quién es el peligro para México?

Con lo anterior queda demostrado, que la ruta escogida por los gobiernos derechistas y neoliberales es la de la entrega de nuestra Soberanía e Independencia Nacionales, al capital privado tanto nacional como extranjero, postrando a nuestra patria a los designios de la oligarquía. Al mismo tiempo, demuestra que Calderón mintió flagrantemente y en cadena nacional a todos los mexicanos, sobre los motivos y razones para extinguir a LyFC y dejar sin empleo a los 44 mil novecientos trabajadores afiliados al SME, pues lo que verdaderamente les preocupaba, fue quitarse de encima a nuestra Organización Sindical, en una palabra, “A confesión de parte, relevo de pruebas”.

Irritante y lamentable el espectáculo ofrecido por quienes dicen gobernar a favor de los mexicanos cuando en realidad lo hacen para la oligarquía, por ello y más que nunca, requerimos un cambio de modelo económico y del régimen político, porque “O son ellos o somos nosotros”

Fraternalmente
“Por el Derecho y la Justicia del Trabajador”
México D.F. a 27 de enero de 2010
Fernando Amezcua Castillo

miércoles, 12 de noviembre de 2008

LA MUERTE DE MOURIÑO

O P I N I Ó N DE
J O S É F R A N C I S C O G Ó M E Z H I N O J O S A

12 de Noviembre de 2008

Es cierto que cualquier muerte duele, sobre todo si es la de una persona joven

1. Difícil es la compaginación entre el desempeño público y la dimensión privada del ser humano. Quienes están expuestos al escrutinio de la sociedad, por sus labores públicas, también son objeto de miradas inquisitivas en su vida privada. Esta dificultad acaba de evidenciarse en los funerales de Estado que se le brindaron a Juan Camilo Mouriño, y en el mensaje fúnebre que, emocionado, le dirigió el Presidente Calderón.
2. Es cierto que cualquier muerte duele, sobre todo si es la de una persona joven. También lo es que cualquier funcionario tiene derecho a expresar sus sentimientos, sobre todo si se trata de amistades sólidas. Sin embargo, el trato dispensado al fallecido ex Secretario de Gobernación, por su amigo el Presidente de la República, ha generado no sólo cuestionamientos, sino sospechas de un velado encubrimiento.
3. Y es que la gestión de Mouriño se caracterizó por la gran confianza que depositó en él el actual Presidente, desde sus tiempos de Diputado federal, como responsable de la Secretaría de Energía, en la campaña para la Presidencia, y durante la actual administración, ya como encargado de la Oficina de la Presidencia, ya como Secretario de Gobernación. Eran la pareja perfecta, triunfadora, y con un promisorio futuro.
4. De ahí que al Presidente Calderón se le notara emocionado y sincero, al lamentar la pérdida de su amigo y compañero de lucha que, sin embargo, estaba bajo investigación por sospecha de movimientos indebidos. Y es que durante su trabajo en la Secretaría de Energía ayudó, supuestamente, a su padre en varios negocios. Quizá esas sean las críticas y las calumnias a las que se refirió Calderón en su emotivo discurso.
5. Qué bueno que el Presidente Calderón dio una sobrada muestra de sensibilidad y de cariño hacia el amigo ido. Pero es peligroso que aproveche su muerte para montarle un funeral y despedirlo como héroe, cuando sus principales aportes a la política habían consistido sólo en ayudar el Presidente en turno y, más bien, tendían sobre él y su familia serias sospechas de manejos indebidos en la asignación de contratos.
6. Además, y por si no le faltaran al imaginario colectivo nacional pretextos para elaborar las más dispares especulaciones sobre las causas de la tragedia, el tratar de convertir a Mouriño en casi un mártir, arroja todavía más sospechas sobre un posible atentado, conjeturas que en nada benefician a una sociedad cada vez más concentrada en la elaboración de hipótesis raras que en la solución de sus apremiantes problemas.
7. El mejor regalo que puede dar Calderón a la memoria de su amigo consiste en esclarecer, con rapidez y objetividad, las acusaciones de las que fue objeto, junto con su padre. Según lo dicho por el Presidente, se comprobaría que fueron falsas. Pero el gran obsequio que debe regalar el Primer Mandatario al país es la certeza de que su gestión avanzará en el futuro inmediato sin amiguismos ni complicidades.
PAPACO

EL AVIONAZO DE MOURIÑO

Miguel Angel Granados Chapa
PLAZA PÚBLICA

Este destacado periodista hace algunos análisis sobre la muerte del secretariado de gobernación. Presentamos tres artículos al respecto, sobre Juan Camili Mouriño, José Luis Santiago Vasconcelos, y Fernanado Gómez-Mont. Todos escritos en una semana después del ¿accidente?...

Durante sus funerales se han dicho maravillas del secretariado de gobernación mientras que otros hablan de un expediente negro. Por tanto, alguien debe necesariamente estar equivocado. Que estos análisis nos ayuden a discernir la verdad.

Leer los artículos...

viernes, 3 de octubre de 2008

Carta a los ciudadanos de Estados Unidos

Michael Moore

2008-10-01

Los ciudadanos de Estados Unidos han comenzado a salir a las calles para manifestar su descontento por el manejo de la crisis. El cartel dice: Rescaten a la gente, no a los bancos Foto: Reuters

Amigos. Déjenme ir al grano. Mientras ustedes leen estas líneas se está llevando a cabo el robo más grande en la historia de este país. Aunque no se están empleando armas, 300 millones de personas fueron tomadas como rehenes. No nos equivoquemos: después de cinco años de robarse medio trillón de dólares para llenar los bolsillos de sus aliados que se enriquecen con la guerra, después de forrar con dinero a los magnates petroleros con 100 mil millones de dólares en los pasados dos años, Bush y sus secuaces –que pronto dejarán vacante la Casa Blanca– están saqueando todos los dólares que se encuentran del Tesoro de Estados Unidos. Están barriendo con todos los cubiertos de plata que pueden mientras caminan rumbo a la puerta de salida.

No importa lo que digan, no importa cuántas palabras empleen para asustarlos; están recurriendo a las viejas triquiñuelas para fomentar el miedo y la confusión para mantenerse a sí mismos y a uno por ciento de la población asquerosamente rica. Sólo basta leer los primeros cuatro párrafos del reportaje principal del New York Times del pasado lunes para conocer de qué se trata todo este asunto:

“Aunque los legisladores trabajaron en los detalles del rescate de la industria financiera por 700 mil millones de dólares, Wall Street volvió a buscar la manera de lucrar con el plan.

“Las firmas financieras cabildearon para lograr la cobertura de todas las formas de inversiones problemáticas, no sólo las relacionadas con las hipotecas.

“Al mismo tiempo, las firmas de inversión maniobraron para supervisar todos los activos que el Tesoro planea eliminar de los registros de las instituciones financieras, una actividad que podría generarles cientos de millones de dólares al año en honorarios. Nadie quiere ser excluido de la propuesta del Tesoro para la compra de los activos de mala calidad.”
Increíble. Wall Street y sus partidarios fueron los artífices de este desorden y ahora pretenden limpiarlo como viles bandidos. Hasta Rudy Giuliani está haciendo cabildeo con su consultoría para ser contratado (recibir sueldo) y brindar asesoría en el rescate.

El problema es que nadie sabe en verdad a qué se debe este “colapso”. Aun el secretario del Tesoro, Paulson, admitió ignorar la cantidad exacta que se requiere (¡se le ocurrió de la nada la cifra de 700 mil millones!) El director de la oficina de presupuestos del Congreso afirma que no podía entenderlo ni explicarlo.

No obstante, dicen histéricos que ¡el final está cerca! ¡Pánico! ¡Recesión!

¡La Gran Depresión! ¡Y2K! ¡La gripe aviar! ¡Abejas asesinas! ¡Debemos aprobar la ley del rescate hoy mismo! ¡El cielo se está cayendo! ¡El cielo se está cayendo!

¿Cayéndosele a quién? No hay NADA en este paquete de “rescate” que baje el precio de la gasolina que debemos cargar en nuestros vehículos para ir al trabajo. NADA en esta iniciativa nos protegerá de perder nuestro hogar. NADA en esta iniciativa nos dará un seguro médico.

¿Seguro médico? Mike, ¿por qué hablas sobre ese tema? ¿Qué tiene que ver con el colapso de Wall Street?

Tiene mucho que ver. El supuesto “colapso” fue desencadenado por la moratoria y la pérdida de hogares de la gente con deudas hipotecarias. ¿Saben por qué tantos estadunidenses están perdiendo sus hogares? Los republicanos explicarían que se debe a que muchos idiotas de la clase trabajadora recibieron hipotecas que en realidad no podían pagar. Pero la verdad es ésta: la razón número uno por la cual la gente se declara en bancarrota es por el costo de sus cuentas médicas. Déjenme ponerlo de forma más simple: si tuviéramos un sistema universal de salud, esta crisis hipotecaria jamás habría sucedido.

El objetivo de este rescate es proteger la obscena acumulación de riqueza que ha sido amasada en los ocho años anteriores. Es para proteger a los accionistas que poseen y controlan a las corporaciones en Estados Unidos. Es para asegurarse que sus yates y mansiones y su “forma de vida” no sean interrumpidos mientras el resto de los estadunidenses sufren y luchan para pagar las cuentas. Dejemos que los ricos sufran al menos una vez. Que paguen el costo del rescate. Estamos gastando 400 millones de dólares al día en la guerra de Irak. ¡Que acaben de una vez con la guerra y nos ahorraremos otro medio trillón de dólares!

Están protagonizando un golpe de Estado financiero en contra de nuestro país.
Esperan que el Congreso actúe rápido para evitar que piensen, antes de que tengamos la oportunidad de detenerlos. Así que dejen de leer esto y hagan algo ¡YA! Pueden poner manos a la obra de manera inmediata:

1. Llamen o envíen un correo al senador Barack Obama. Díganle que no necesita sentarse a ayudar a Bush y a Cheney y todo el desastre que han provocado. Díganle que tiene la inteligencia para detener el ritmo de los acontecimientos y encontrar cuál es el mejor camino a escoger. Digámosle que los ricos deben pagar por la ayuda que se les proporciona. Usemos la influencia que tenemos en estos momentos para insistir en una moratoria a todos los embargos e insistir en adoptar la cobertura universal de salud, y decirles que el pueblo necesita tomar las riendas de las decisiones económicas que afectan nuestras vidas, no a los barones de Wall Street.

2. Tomen las calles. Participen en cualquiera de las cientos de manifestaciones espontáneas que están brotando en todo el país (especialmente aquellas cerca de Wall Street y DC).

3. Llamen a sus representantes en el Congreso y en el Senado. Cuéntenles lo que le dijeron al senador Obama.

Cuando uno se equivoca en la vida, los errores se pagan en el infierno. Cada uno de ustedes que leen este texto, conocen esa lección elemental y ha pagado las consecuencias de sus actos en algún punto de su vida. En esta gran democracia no podemos permitir que exista un conjunto de reglas para la mayoría de los ciudadanos trabajadores y otras reglas para la elite, la cual, cuando se equivoca, recibe regalos en bandeja de plata. ¡No puede ser! ¡No de nuevo!

Suyo, Michael Moore