jueves, 30 de septiembre de 2010
Santa Sede denuncia los abusos contra los trabajadores domésticos
27/06/2010 16.41.43
Domingo, 27 jun (RV).-
El observador permanente de la Santa Sede ante la Oficina de Naciones Unidas e Instituciones Especializadas en Ginebra, arzobispo Silvano Tomasi, interviniendo en la 99 sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo denunció los abusos contra los trabajadores domésticos. A pesar de las señales de recuperación, el arzobispo señaló que "el impacto de la recesión ha detenido los progresos en la reducción de la pobreza, ha aumentado el paro en los países industrializados y todas las familias han sufrido contragolpes en los países de baja renta".
La delegación de la Santa Sede expresó su pleno apoyo al objetivo de la Organización Internacional del Trabajo "de dar prioridad a las personas y a su trabajo en la búsqueda de políticas innovadoras y dinámicas, dirigidas a eliminar impedimentos estructurales para la recuperación de la economía". Prestó especial atención a los trabajadores domésticos y el voto positivo a favor de un nuevo instrumento vinculante para su tutela que "expresan la preferencia por los miembros más vulnerables de la sociedad".
"Los trabajadores domésticos -afirmó el representante de la Santa Sede- tienen doble riesgo. Provienen de segmentos desfavorecidos de la sociedad. La extrema necesidad les obliga a aceptar cualquier trabajo disponible aunque, en la mayor parte de los casos, las condiciones laborales sean muy difíciles". Y luego "en el ambiente en el que trabajan están sujetos a la explotación. A menudo no tienen tutela jurídica social, ni justa retribución". "Cuando se producen abusos, no hay posibilidad de apelar y la única opción es irse y por tanto perder el salario y el puesto de trabajo. En muchas ocasiones, al reparo de las paredes domésticas, la dignidad de estos trabajadores es violada. Violencias físicas y sexuales no son raras.
Como parte de la ampliación de los horizontes en la lucha por la realización global del trabajo digno, monseñor Tomasi señaló que "se debería prestar atención a otras categorías de trabajadores que necesitan tutela: las masas de trabajadores aún desorganizados, trabajadores rurales y jóvenes parados".
Por último, el representante vaticano se refirió al trabajo infantil y juvenil que "exige una respuesta concertada". Indicó que más de 215 millones de niños se ven obligados a trabajar, muchos en condiciones de peligro.
http://www.radiovaticana.org/spa/Articolo.asp?c=403902
martes, 28 de septiembre de 2010
La Pastoral del Mundo del Trabajo en una economía globalizada: Organización y perspectivas (CELAM)
CARTA ABIERTA A LOS TRABAJADORES Y
AGENTES DE LA PASTORAL DE TRABAJADORES
Discípulos misioneros en el mundo del trabajo
Convocados por el Departamento de Justicia y Solidaridad del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), en la sección “Laicos Constructores de Sociedad”, en la ciudad de Santiago de Chile, los días 26 al 30 de Julio del presente año, nos hemos encontrado agentes de pastoral procedentes de: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, para participar en el seminario “La Pastoral del Mundo del Trabajo en una economía globalizada: Organización y perspectivas”.
El objetivo del seminario ha sido apoyar a las Conferencias Episcopales en la organización y el fortalecimiento de la Pastoral de los Trabajadores en el mundo del trabajo, para que sean los mismos trabajadores quienes vivan su vocación de discípulos misioneros en todos los ámbitos de la sociedad donde desarrollan su trabajo en distintas condiciones laborales, contribuyendo de esta manera al desarrollo sostenible y sustentable de nuestros pueblos. Que sean portadores de la buena noticia del trabajo y, con los mismos sentimientos de Jesucristo el Buen Pastor, se preocupen por brindar especial atención a quienes, por distintas razones, se encuentran cesantes y sufren al verse excluidos e injustamente violentados en su dignidad. Hemos tenido presentes en la oración y la reflexión a todos los trabajadores y trabajadoras de América Latina y el Caribe, como obreros del Reino, nos unimos a sus luchas y dificultades, a sus gozos y esperanzas.
Nuestras palabras son de aliento para que continuemos estrechando las manos en torno a quien nos anima y nos une, Jesucristo, el Carpintero de Nazareth, quien camina con no-sotros en este continente de la esperanza, y nos ha dado a la Virgen María como Madre y compañera de camino, ella está presente en las luchas diarias de sus hijos por la dignificación del ser humano y la consolidación de una sociedad más humana, fraterna, justa y solidaria.
Compartimos nuestra alegría y esperanza al encontrar múltiples experiencias de personas y organizaciones comprometidas con la evangelización del pueblo trabajador en el Continente. Experiencias que promueven la dignidad de la personas, fortalecen su espiritualidad, sus valores y su mística para realizar con dignidad y eficiencia su trabajo en la búsqueda de su realización personal y del desarrollo de la comunidad humana. Estas experiencias promueven la formación de nuevos liderazgos, el diálogo social y la concertación, la promoción de la economía solidaria, la atención a desempleados y desempleadas, la organización de los trabajadores y trabajadoras, la defensa de sus derechos y el apoyo a organizaciones de otra índole, con finalidad de lograr el bienestar de todos.
Sentimos nuestras, las dolorosas experiencias de los excluidos y de los injustamente maltratados en el mundo del trabajo. Nos preocupan las alarmantes situaciones que claman al cielo y son causa de dolor y tristeza: las difíciles condiciones de vida y de trabajo de millones de hermanos y hermanas de América Latina y el Caribe, las desigualdades sociales, la expansión de múltiples formas de precarización laboral en el Continente, la gravedad del aumento sostenido del desempleo en algunos de nuestros países, el crecimiento de la informalidad en el mundo del trabajo, la persistencia de formas de explotación como el trabajo forzoso, la trata de personas, el trabajo de niños y niñas no acorde a su edad, las amenazas en la permanencia laboral por causas ideológicas, la falta de seguridad social y de garantías laborales, como las precarias condiciones de trabajo y la persistente discriminación laboral de las mujeres y los jóvenes, quienes no tienen acceso a un trabajo decente, y sufren mayor desempleo.
Todo lo anterior es el resultado de la puesta en vigencia por décadas de sistemas sociales y económicos que ponen su interés en el capital y el mercado, explotando y violentando la dignidad humana y el auténtico sentido e importancia del trabajador en su propia realización personal, en su contribución al desarrollo de los pueblos y a la gestación de una economía con rostro humano, que tenga como centro la dignidad de cada persona; pero también es consecuencia de erráticas políticas públicas de algunos gobiernos de la región en las áreas económicas y laborales, que han privilegiado populismos y neopopulismos, que degradan a la persona al hacerla depender de las dádivas gubernamentales, antes que de la promoción de un trabajo decente y sostenido.
Ante a esta dolorosa situación, como discípulos misioneros, afirmamos con nuestros obispos que “el trabajo garantiza la dignidad y libertad del hombre, es probablemente `la clave esencial de toda la cuestión social´” (DA 120).
Nos identificamos plenamente con el Papa Benedicto XVI quién en la Encíclica “Caritas In Veritate”, nos exhorta a comprometernos con la promoción del Trabajo Decente entendido como: “Expresión de la dignidad esencial de todo hombre y mujer, libremente elegido, que asocia efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su co-munidad. Que hace que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación, que permite satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos, sin que se vean obligados a trabajar. Facilita a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz, deja espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, fami-liar y espiritual y asegura una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación”. (CIV. 63)
Animados por el Espíritu de Jesús, el Carpintero (cf. Mc 6,3), quién dignificó al trabajo y al trabajador, y recuerda que el trabajo no es un mero apéndice de la vida sino que “constituye una dimensión fundamental de la existencia del hombre en la tierra” (LE. 4), a través del cual “el hombre y la mujer se realizan a sí mismos como seres humanos”. (LE. 9), les invitamos a multiplicar los esfuerzos para continuar la tarea evangelizadora en el complejo mundo del trabajo, de esta manera la Pastoral de los Trabajadores tendrá una relevante y exigente importancia en la vida ordinaria de las Conferencias Episcopales e Iglesias particulares.
Somos conscientes que los profundos cambios sociales que están afectando al mundo del trabajo, permiten desde la creatividad pastoral, diseñar y promover nuevas propuestas para hacer que todas las personas alcancen su pleno desarrollo y ayuden a consolidar un mundo donde se vivan los pertinentes derechos y deberes al servicio de toda la sociedad. Con este propósito consideramos oportuno compartir algunas propuestas que deben ser atendidas con prisa y sin demora, desde todas las estructuras sociales:
Promover la cultura de la dignidad del trabajo y de los derechos laborales.
Fortalecer los espacios de formación, reflexión y conocimiento de: la realidad del mundo y sus impactos en la vida de los trabajadores, la Doctrina Social de la Iglesia, los derechos y deberes laborales.
Impulsar eficaces procesos de diálogo social que repercutan en un cambio de las condiciones de vida y de trabajo.
Promover nuevos liderazgos, especialmente entre los jóvenes y mujeres, que susciten la solidaridad profética y la renovación de las organizaciones de trabajadores.
Incentivar la espiritualidad y la mística en el compromiso con los trabajadores en el mundo del trabajo.
Multiplicar los procesos y las acciones de solidaridad, acompañamiento, asesoría y apoyo de los trabajadores y trabajadoras, para que no sean vulnerados en sus derechos laborales o perseguidos por asociarse en la defensa de sus justas reivindicaciones.
Promover, desde la pastoral de los Trabajadores en el mundo del trabajo, el cuidado de la creación como espacio de realización y contemplación de la obra de Dios.
Unidos a Jesús, la Palabra que se hizo carne y puso su morada entre nosotros, en esta ciudad capital donde el padre Alberto Hurtado, el gran santo chileno, se santificó con su apostolado en medio de los trabajadores, asumimos el compromiso de continuar con la infatigable labor por la dignificación del trabajo en todo este continente y con ella de todos los tra-bajadores y trabajadoras. Nos acogemos a la maternal protección de Nuestra Señora de Guadalupe, fiel defensora de los más pequeños, los amados de Dios.
Santiago de Chile, julio de 2010
martes, 14 de septiembre de 2010
LA INDEPENDENCIA TAMBIÉN FUE UN MOVIMIENTO ECLESIAL
Documento de la Pastoral Laboral Nacional conmemorativo de la gesta histórica de 1810
Septiembre 15, 2010
Suprema Emperatriz de cielo y tierraa quien todo mortal da vasallaje
acabe, Guadalupe, esta cruel guerra
venga, venga la paz, de lo alto baje
el odio y desunión todo, destierra,
destierra el despotismo y el ultraje
reine la independencia y libertad
al engaño suceda la verdad (1)
El número de sacerdotes insurgentes que acudieron a las armas fue de 128 del clero secular (hoy conocidos como diocesanos) y 37 del clero regular (hoy conocidos como integrantes de la Vida Religiosa). 32 sacerdotes adoptaron el bando realista (2). Si hubo sacerdotes insurgentes es porque sus comunidades eclesiales fueron insurgentes. Muchos años antes de 1810 había empezado en Michoacán y en otras partes de la colonia un movimiento renovador de la teología y filosofía escolásticas. En 1763, el jesuita Clavijero que había iniciado su período docente en Valladolid, incorporó la filosofía moderna y las ciencias a la escolástica tradicional. El también jesuita Francisco Xavier Alegre, defendió la tesis de que el consentimiento del pueblo es requisito esencial para que un gobierno resulte legítimo. Afirmó que la autoridad civil no viene inmediatamente de Dios a los gobernantes sino mediante la comunidad. Pese a las contradicciones, trataron con algunos religiosos filipenses, de fomentar el sentido crítico en los seminaristas y el uso de los autores contemporáneos en los seminarios.
Don Miguel Hidalgo, con el tiempo, fue Rector en uno de estos seminarios. Sus colegas maestros, como sus alumnos (entre ellos Morelos, en 1790), dieron continuidad a la renovación académica. De las aulas pasaron al trabajo pastoral. Como curas, vicarios, presbíteros, diáconos o clérigos, comenzaron a conocer la situación de ruina y calamidad que mantenía en el hambre a las mujeres y hombres del Anáhuac, lo que concibieron como tiranía y despotismo graves. Para cambiar la economía popular y la sociedad desde sus pueblos, fomentaron la educación y la industria popular, se dieron al cultivo de uvas, cría de gusanos de seda, curtiduría de pieles, fabricación de loza y ladrillo, compartiendo con el pueblo estos trabajos y soportando cuanta helada y crisis agrícola les sucedió.
El cambio de mentalidad de los clérigos, principalmente de la diócesis de Michoacán estaba en marcha, adentrándose en la organización social y económica. Además, fueron mostrando un gran malestar ante el Estado y su creciente ingerencia en las cuestiones eclesiásticas. Las embarcaciones encargadas de transportar el enriquecimiento de la metrópoli pasaron de 222 entre 1728 y 1739 a 1,142 entre 1784 y 1795 (así era transportada, por ejemplo, casi toda la producción de plata de la Nueva España, que representaba el 66% del total de la que circulaba en el mundo). Las consecuencias sociales fueron sintetizadas por el Barón de Humboldt: “México es el país de la desigualdad”. Las haciendas se avalanzaron sobre las tierras indígenas y se las arrebataron poco a poco e inexorablemente. Los naturales y las castas pasaron a trabajar como peones de minas, haciendas o urbes. Indígenas y componentes de las castas vivían en la miseria, eran presa del hambre y de las epidemias. Tanto las comunidades creyentes como sus curas, vicarios, presbíteros, diáconos o clérigos, aprendieron a juzgar la situación social a la luz de su fe y discernieron sobre cómo llevar a cabo una acción congruente con el resultado de ese juicio. De este modo, las comunidades y curas insurgentes de 1810, se constituyeron en el antecedente latinoamericano de la Teología de la Liberación.
La Teología católica, además, ha mantenido a lo largo de los siglos el derecho que asiste a los pueblos oprimidos de rebelarse y oponerse contra sus tiranos. De modo que los curas y las comunidades insurgentes conocían su derecho natural a repeler con las armas, como último recurso posible, la tiranía y el abuso de autoridad. Así que unos creyentes empuñaron las armas a favor del movimiento liberador y otros en contra. La polémica y controversia fue terrible y honda. Por ejemplo el clero de Puebla se adhirió a la causa del rey mediante un acta del 27 de octubre de 1810 (“…debemos ser las más firmes columnas que sostengan el trono del Monarca…”) y el Cabildo de Oaxaca se adhirió a la insurgencia en 1812 (“según los Santos fines, por que ha resuelto armarse…”) (3).
Los insurgentes encontraron al Dios de la Historia presente en la insurgencia como actor decisivo en el movimiento, tanto como a la Virgen de Guadalupe. Esa teología impactó la Constitución de 1814 y los Sentimientos de la Nación, pues su fe religiosa movía sus convicciones y animaba el tipo de sociedad esperada (“trabajar en el destino que cada cual fuere útil”), el fin de la esclavitud y el ideal de justicia (“moderen la opulencia y la indigencia”).
Para nosotros, creyentes católicos del siglo XXI, especialmente para los que vivimos del “sudor de la frente”, trabajadores y trabajadoras del México de hoy, hay mucho que agradecer y aprender de los insurgentes y de lo que posibilitó su compromiso: la renovación teológica y religiosa, la cercanía de los curas al lado de los dolores y esperanzas del pueblo, el trabajo pastoral integral y la organización social y económica de los empobrecidos.
PASTORAL LABORAL NACIONAL (Tampico, Tamps; México, DF; Tuxpan, Ver.; Monterrey, NL; Nueva Rosita, Barroterán, Monclova, Torreón y Parras, Coah., y Hermosillo, Sonora).
NOTAS:
1) “Versos impetratorios que circulaban entre las filas de los independentistas”. Calendario Manual para el año del Señor de 1815 , Apatzingán, diciembre de 1814 (D. 181, p. 516). Citado en El pensamiento insurgente de Morelos. Agustín Churruca Peláez, sj. Editorial Porrúa, México, 1983, pp. 118-119.
2) Bravo Ugarte, José. El clero y la independencia, Abside. En Churruca, Id.p. 135.
3) Hernández y Dávalos, tomo IV, Doc. 209, p. 789. Citado por Churruca Peláez, id. P. 139.
________________________________
HIMNO A LA VIRGEN DE GUADALUPE
P. Mariano de Blas, LC
Mexicanos volad presurosos
del pendón de la Virgen en Pos,
y en la lucha saldréis victoriosos
defendiendo a la Patria y a Dios.
De la Santa montaña en la cumbre
apareció como un astro María
ahuyentando con plácida lumbre
las tinieblas de la idolatría.
Es patrona del indio; su manto
al Anáhuac protege y da gloria
elevad, mexicanos el canto
de alabanza y eterna victoria.
En dolores brilló refulgente
cual bandera su imagen sagrada
dando a Rojo al patriota insurgente
y tornando invencible su espada.
Siempre así lucirá, sin invasores
hoyar quieren de Anáhuac la tierra,
el invicto pendón de Dolores
flameará nuevamente en la guerra.
En redor de esa enseña brillante
todo el pueblo a luchar volará,
y por siempre en las lides triunfante
por su arrojo sacarla sabrá.
viernes, 16 de julio de 2010
Trabajadoras del hogar: la informalidad que escogemos no ver
Lunes, Abril 5, 2010
Ana Francisca Vega, Nexos en línea
En un debate reciente en tuiter (sic), le preguntaron a un diputado si pagaba el seguro social de la trabajadora del hogar, que el mismo diputado reconoció tendía su cama entre semana. El diputado, contestó: “mi vida privada te vale madre”.Sería sorprendente que el dueño de una empresa considerara que el contrato entre la empresa y los trabajadores fuera un asunto de su vida privada. En todo caso sería parte de la vida privada de los trabajadores revelar cuál es su salario, pero queda claro que el acceso a los beneficios de las leyes laborales que existen en nuestro país no son un asunto privado, sino un asunto de carácter público.
El 30 de marzo se conmemoró el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar. Aquí algunos datos interesantes que publica el Consejo para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) sobre las y los trabajadores del hogar en México:
» 9 de cada 10 trabajadores del hogar son mujeres
» 96% de las empleadas del hogar no tienen acceso a servicios de salud por parte de su empleo
» 80% carece de prestaciones laborales
» 40.7% de las empleadas domésticas ganan menos de un salario mínimo
» 6% no recibe remuneración alguna por su trabajo
Los números pueden esconder la experiencia personal de ser una cifra. Ricardo Bucio en 2009 publicó el texto “Esclavas de la Desigualdad” en el que llama a imaginar ser una de las personas que integran esas cifras:
Imagina que la discriminación te es natural: la sufres en la calle, en los comercios y quizá en tu empleo y en tu familia. Imagina que te discriminan por tu nivel social, por tu apariencia, por ser mujer y por tu oficio, que califican con nombres despectivos, estereotipados por los medios de comunicación…Imagina que compartes tu oficio con más de un millón 800 mil personas en México, y que no tienen ni un solo sindicato. Que a pesar de la situación laboral de tantas personas, ustedes no son motivo ni siquiera de promesas electorales…Imagina que en tu empleo no existe escalafón ni forma de ascender, que no acumulas derechos laborales y no tienes siquiera las ventajas de un contrato colectivo. Que en tu oficio el respeto, y a veces el cariño, son vistos por quien te emplea como las mejores prestaciones, en sustitución de las legales….Imagina que nunca serás sujeto de un crédito hipotecario o automotriz. Imagina que trabajas 30 años o muchos más —pues en tu oficio el promedio de edad está entre los 12 y los 29 años— y nunca podrás tener liquidación ni jubilación ni ahorro para el retiro. Imagina que todo eso es visto y asumido socialmente como normal en un régimen democrático en pleno siglo XXI.
Este año Mauricio Merino publicó un texto en el El Universal en el que describe el lugar en la estructura social de nuestro país que ocupa el trabajo doméstico, el cual explica la lógica de la respuesta que dio el diputado arriba mencionado:
De ahí que, bajo el argumento de que comparten el techo y los alimentos y se integran a la familia, las trabajadoras del hogar no tienen seguro social, ni protección médica; no tienen contratos estables, ni sindicatos, ni ayudas externas de ninguna índole y, por lo tanto, dependen de los humores de los patrones o las patronas, que pueden despedirlas por quítame estas pajas en cualquier momento y con total independencia de los años trabajados o de los servicios prestados. El trabajo doméstico, y especialmente el llamado trabajo de planta, es lo más parecido al esclavismo de nuestros días. Y no sólo por las condiciones laborales en las que ocurre, sino por el desinterés del que son objeto.
El artículo previo, hace eco a un artículo publicado hace poco más de un año, de Ricardo Raphael, en el que expresa con mayor claridad la condición de invisibilidad que existe del trabajo doméstico:
Narra Octavio Paz, en Máscaras mexicanas, un episodio personal a propósito de la relación que en nuestro país sostenemos con este sector de la población. Trabajando solo en casa, el poeta escuchó ruido fuera de su despacho. Inquieto preguntó quién andaba por ahí. La respuesta fue aún menos tranquilizadora: “Nadie, señor”.
Y en efecto, el empleo doméstico lo realiza en nuestro país una persona que es asumida, y se asume a sí misma, como nadie. No merece respeto. No es valorada en forma alguna. En la empleada doméstica recaen casi todos los modos discriminatorios de que los mexicanos somos capaces.
En un articulo reciente en el periódico La Razón, Carlos Bravo muestra la contradicción que existe entre los críticos de la economía informal al no querer ver como parte de esta informalidad el trabajo doméstico:
Porque si admitimos una definición mínima de la economía informal como el intercambio de bienes y servicios por el que no se pagan impuestos, que escapa a la regulación por parte del Estado y en el que no se respetan los derechos y obligaciones establecidos en la ley, ¿dónde está nuestra indignación contra la informalidad laboral que padecen, por ejemplo, sirvientas, choferes, nanas, cocineras, jardineros y demás trabajadores que se desempeñan en el servicio doméstico? ¿Por qué nos molesta tanto la economía informal que hay en las calles pero tan poco la que hay en casa?
No es que esta otra informalidad sea invisible. Es que escogemos no verla.
Parte del problema es que cuando el trabajo que se hace en el hogar, aunque sea visible, legalmente es considerado diferente a cualquier otro trabajo. Ana Francisca Vega en El Economista da algunas pistas de la discriminación legal:
Desde el Poder Judicial la discriminación ha tomado forma en al menos dos sentencias dictadas en las que los jueces dictaminaron que el trabajo en el hogar –remunerado o no– cae en el ámbito “familiar”, por lo que no pueden otorgarse los mismos derechos a esas personas que al resto de los trabajadores. El Legislativo también ha aportado su dosis de vergüenza pública: iniciativas congeladas y abierta ignorancia a las convenciones internacionales firmadas y ratificadas por México en temas como, por ejemplo, el trabajo infantil. ¿En castellano? Varios congresos mexicanos se han negado a legislar para prohibir la contratación y explotación de menores de edad para que trabajen como empleados del hogar. ¿Lindo, no?… igual de vergonzoso que las personas que insisten en contratarlos.
En la Ley Federal del Trabajo hay disposiciones que muestran la situación de excepción legal en la que están los trabajadores del hogar:
Artículo 146.- Los patrones no estarán obligados a pagar las aportaciones a que se refiere el Artículo136 (sobre las aportaciones obligatorias al Fondo Nacional de Vivienda) de esta Ley por lo que toca a los trabajadores domésticos.
Artículo 334.- Salvo lo expresamente pactado, la retribución del doméstico comprende, además del pago en efectivo, los alimentos y la habitación. Para los efectos de esta Ley, los alimentos y habitación se estimarán equivalentes al 50% del salario que se pague en efectivo.
Artículo 340.- Los trabajadores domésticos tienen las obligaciones especiales siguientes:
I. Guardar al patrón, a su familia y a las personas que concurran al hogar donde prestan sus servicios, consideración y respeto; y
II. Poner el mayor cuidado en la conservación del menaje de la casa.
La ley sin embargo sí prevé ciertos derechos y prestaciones que deben ser reconocidos por las y los empleadores. En esta intervención en “El Mañanero” Maite Azuela dice que la responsabilidad en el respeto a los derechos laborales no se limita a las leyes y autoridades:
¿Qué tiene que hacer la sociedad? Las patrones, tendrían que tener por lo menos un contrato escrito…por ejemplo con un periodo de prueba…un salario digno y justo, una jornada laboral justa, porque normalmente los trabajadores del hogar se está levantando a las 5 de la mañana y se están acostando a dormir a las 11 de la noche…que tuvieran seguro social, que estuvieran las vacaciones estipuladas en el contrato, el aguinaldo…
Esta discusión no se limita a México, sobre todo en la relación entre “patrones” y trabajadores del hogar. Hace unos meses en Estados Unidos salió la novela “The Help“(La Ayuda) que trata sobre las trabajadoras del hogar negras en el sur de Estados Unidos en los años sesenta. La novela, escrita por una mujer blanca, no ha estado libre de controversia.
jueves, 8 de julio de 2010
Informe sobre la situación de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA)
Informe sobre la situación de los Derechos económicos, Sociales, Culturales y Ambientales en México 2008-2009
¿QUIÉN HACE EL INFORME?El Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria O.P.” A.C, desea compartir los resultados del trabajo realizado por su Área de Investigación, en materia de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA).
¿QUÉ INFORMA Y CÓMO SE LE HIZO PARA ELABORARLO?
Desde 2003 el Área de Investigación del Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria O.P.” A.C., elabora el Informe Anual sobre la Situación de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales en México. En este Informe DESCA 2009 se ubicaron los avances y retrocesos en el cumplimiento de los derechos a la alimentación, la salud, la educación, la vivienda, el medio ambiente y los derechos laborales; mediante la recopilación, sistematización y análisis de la información generada durante el año respecto a esos derechos. Para el informe nos basamos en los instrumentos internacionales de derechos humanos, particularmente en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Organización de las Naciones Unidas, así como en el Protocolo de San Salvador, el cual se inscribe en el contexto del Sistema Americano de Derechos Humanos.
LOS PRINCIPALES DERECHOS Y PROBLEMATICAS
Cada año buscamos retomar las discusiones más sobresalientes que se han generado en torno al cumplimiento o la violación de cualquiera de los seis derechos a los que damos seguimiento. En esta ocasión retomamos la problemática que la crisis económica mundial ha generado para su respeto, goce, protección y cumplimiento. Asimismo abordamos en cada derecho problemáticas y temas que tienen impacto en éstos. Por ejemplo, sobre el derecho a la salud se analiza el tema de las patentes en medicamentos y la contingencia sanitaria por la influenza H1N1.
LOS PRINCIPALES DERECHOS
EL DERECHO A LA ALIMENTACION
En el derecho a la alimentación se abordó la problemática del sobrepeso y obesidad en la población, el deterioro del campo, los Organismos Genéticamente Modificables (OGM), y el peligro que implica para el país y su soberanía alimentaria la siembra del maíz transgénico.
EL DERECHO A LA EDUCACION
En materia de educación, observamos que aunque hay mejoras en la cobertura general, existen problemas de rezago y exclusión escolar a causa de la pobreza.
EL CAMBIO CLIMATICO
El cambio climático es una de las problemáticas abordadas en el capítulo sobre el derecho al medio ambiente, en el que además se analizan aspectos como el impacto de la industria del turismo en los ecosistemas.
LOS DERECHOS LABORALES
En 2009 los derechos laborales, tanto los individuales como los colectivos, se vieron muy golpeados por la crisis económica, la tendencia a la flexibilización laboral y la desaparición de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, temas abordados con detalle en nuestro informe.
EL DERECHO A LA VIVIENDA DIGNA
La situación precaria de muchas familias sigue limitando el acceso a una vivienda digna y de calidad, así como a los servicios ligados a ésta, como el servicio eléctrico, el drenaje y agua entubada.
LAS PROBLEMÁTICAS
EL VIH/SIDA
Las personas que viven con VIH/Sida son uno de los grupos que en materia de salud ven sus derechos más violentados, y son también quienes sufren de gran discriminación por parte de los prestadores de los servicios de salud.
LAS GUARDERÍAS
La infancia, en el contexto del cuidado que recibe en las guarderías infantiles, fue otro grupo de la población que en 2009 enfrentó situaciones violatorias a sus derechos.
LA SALUD DE LAS MUJERES
Las reformas a las constituciones de varias entidades, y la modificación a una norma que protege a las mujeres en materia de salud reproductiva, ponen una vez más a éstas en situación de indefensión.
AMENAZA A LOS DEFENSORES DEL MEDIO AMBIENTE
Las defensoras y defensores de los derechos ambientales fueron un grupo amenazado por quienes intentan arrebatarles sus tierras, o explotar ilegalmente recursos naturales.
LA OBESIDAD Y SOBREPESO
En el capítulo sobre el derecho a la alimentación se señala que la obesidad y sobrepeso afecta de manera grave a niñas y niños,
AGRICULTORES EXCLUIDOS
mientras que los pequeños y medianos agricultores se ven excluidos de los apoyos económicos.
EL CRIMEN ORGANIZADO
Por si esto fuera poco, campesinos y campesinas se encuentran bajo el acoso del crimen organizado, que ante la corrupción y la impunidad que priva en muchas entidades, ha retado al Estado.
LOS DISCAPACITADOS EXLCUIDOS
En materia de educación, las personas con discapacidad sufren de la exclusión educativa y de la falta de presupuestos que contribuyan a mejorar sus condiciones de vida.
LOS JÓVENES EXCLUIDOS
Las y los jóvenes son otro grupo en situación de exclusión y discriminación, tanto de la educación como de las oportunidades laborales.
LOS "NINIS"
El fenómeno de los “ninis”, es decir, jóvenes que ni estudian ni trabajan, debe obligar al Estado y a la sociedad a reflexionar sobre qué clase de país estamos construyendo.
EL ACCESO A LA VIVIENDA
El acceso a la vivienda de tipo social sigue sin ser prioridad para el gobierno federal; lo que limita las posibilidades para grupos de población como mujeres e indígenas de ejercer este derecho.
EXPERIENCIAS DE CASOS DEFENDIDOS
Como en el informe del año pasado, hemos incluido algunos de los casos defendidos por el Área Jurídica del Centro, por encontrarse en ellos violaciones a derechos económicos, sociales, culturales y ambientales. Esto nos permite documentar experiencias en materia de litigio en DESCA, y denunciar las acciones gubernamentales contrarias a las obligaciones del Estado y los compromisos de éste asumidos mediante los tratados internacionales. Consideramos que la defensa jurídica es una estrategia que refuerza la lucha por el respeto y protección de los derechos humanos en México, y por ello es necesario articular las actividades de difusión y promoción con las acciones legales.
El Informe está disponible en nuestra página de internet www.derechoshumanos.org.mx, sección publicaciones.
Contacto:
Angélica Gay Arellano, angelica@derechoshumanos.org.mx
Salomé Almaraz Reyes, investigacion@derechoshumanos.org.mx
miércoles, 7 de julio de 2010
Una historia de vida en el mundo del trabajo
La evangelización en el mundo del trabajo
Boletín n° 6, Agosto de 2010
Una historia de vida en el mundo del trabajo
Su salario de obrera, como todo mundo lo sabe, no es el suficiente para satisfacer las necesidades básicas, que garanticen una vida familiar digna, a pesar de que todos los miembros mayores trabajan. Esto la obligó, en una ocasión que tuvo necesidad de resolver un problema urgente, imprevisto, a buscar un préstamo en un banco, garantizándolo con su pequeña casa. Obviamente, a la hora de cubrir las mensualidades, empezaron los problemas, no solo porque sus ingresos, y los de su esposo, eran insuficientes, sino porque empezó a llover sobre mojado cuando llegaron las crisis: de la influenza y la económica, que ella, como la mayoría de las trabajadoras y los trabajadores no podían prever, porque unas y otros se entretienen, se evaden de la incomprensible dificultad de la vida con las telenovelas y el futbol. Y entonces con la crisis vinieron los paros técnicos, y con ello el recorte (aún mas) de su salario.
Yoli es requerida por el banco al faltar al pago de unas mensualidades y ella les explica la situación. Ellos le exigen cubrir la deuda para evitar que aumente. Como podemos entender, ella no puede pagar la deuda y solo les asegura que puede seguir cubriendo mensualidades.
Ella pudo obtener el préstamo en ese banco, porque era donde la fábrica en la que ella trabaja deposita la nómina de sus obreras y obreros. Pero esta situación es aprovechada por el banco, y para cobrarse la deuda de Yoli, le descuenta todo el salario que la empresa le deposita.
Yoli no sabe qué hacer. Alguien le dijo qué día de la semana la fábrica hace el depósito de la nómina. Entonces Yoli se va a medianoche, a esperar el comienzo del día, parada junto a un cajero automático, para retirar su salario. Por minutos o segundos de retraso le gana el banco. Pero a veces ha logrado retirar su salario.
Y se agrava la situación, pues ahora, con las preocupaciones, se deprime, se enferma, la solidaridad familiar no resiste la tensión y entra en conflicto. La violencia es un problema que Yoli ya ni toma en cuenta. Lo considera como un problema diferente, aunque todo esté estrechamente relacionado.
Mientras tanto, oficialmente se anuncia la salida de la crisis. Y ella alimenta la esperanza de encontrar una solución. De que mejoren las cosas. Pero los que saben, dicen que está no es una crisis más. Que es correspondiente a la Globalización. Es decir, que es una crisis global. Es una crisis de la civilización, dicen unos. Pero tal vez nuestra especie no pasó por ahí… por la civilización.
Equipo de Pastoral Laboral Diocesano
plaboralmty@hotmail.com
viernes, 7 de mayo de 2010
Individuo y monopolio
La evangelización en el mundo del trabajo
Boletín n° 4, Junio de 2010
Individuo y Monopolio
VERDesde mediados de los 80’s inició en Monterrey, como en muchos otros lugares, un proceso de flexibilización laboral caracterizado por la individualización en la relación empleadores y trabajadores, reflejado en la sustitución de los contratos laborales por contratos de servicios (servicios profesionales, subcontratación, pago por honorarios, etc.). En efecto, muchas empresas han estado subcontratando a otras empresas, mismas que a su vez contratan personal para que desempeñen alguna labor en aquellas empresas. Pero cuando los trabajadores son desocupados se reencuentran con su realidad: ¡sólos y a su suerte! ellos y sus familias, frente a una red de corporaciones y compadrazgos. En ocasiones ni siquiera saben a qué empresa demandar sus derechos.
Ahora, con la reforma laboral se quiere hacer ley este proceso de tercerización, en donde quien pierde es el trabajador porque están en riesgo ciertos derechos laborales como la seguridad social, la pensión de jubilación, la antigüedad laboral, el aguinaldo y otras prestaciones que el régimen salarial aseguraba o siempre había prometido.
Esta inestabilidad laboral afecta la seguridad del trabajador y su familia, y favorece el empleo informal, la emigración y la delincuencia organizada, a la que queremos enfrentar, cada quien por su lado, con más balazos en vez de atacarla, en comunión, haciendo justicia con los trabajadores.
Los sindicatos, las autoridades competentes, las mismas corporaciones y la Iglesia, ¿de qué manera estamos haciendo justicia y disminuyendo la violencia contra los trabajadores?
PENSAR
Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado. En esto reconocerán todos que son mis discípulos: en que se aman unos a otros. (Jn 13, 34-35)
¿Qué es más importante, el trabajo mismo o la persona que hace el trabajo? ¿La dimensión objetiva o subjetiva del trabajo? La persona es la medida de la dignidad del trabajo. La dimensión subjetiva del trabajo y que se refiere a la persona que es sujeto, capaz de trabajar y que tiende a realizarse a sí mismo, debe tener preeminencia sobre la objetiva. Por desgracia, frecuentemente la actividad laboral y las mismas técnicas utilizadas, que son la dimensión objetiva del trabajo, se consideran más importantes que el hombre mismo y, de aliadas, se convierten en enemigas de su dignidad. (CDSI #270 y 271; LE 6)
Tenemos derecho a la pensión, a la seguridad social para la vejez, la enfermedad y en caso de accidentes relacionados con la prestación laboral [LE 19] (CDSI #301)
ACTUAR
En las Misas y Horas Santas pedir por los trabajadores y sus empleadores. Seguir intentando la atención a los trabajadores en general y a los desocupados en particular (AP 518-f)
Conocer y promover los Derechos Humanos Laborales y la realidad económica y política que los envuelve. Estar al pendiente de la Reforma Laboral que en la actualidad está en proceso y que ciertamente podría lastimar todavía más a los trabajadores.
Vincularnos con los sindicatos para tener conocimiento de sus quehaceres y proyectos a favor de sus trabajadores.
Tratar de vivir en comunión fraterna y justa (AP 359). Es conveniente que dentro de las pequeñas comunidades eclesiales de base tomemos en cuenta la situación de los trabajadores.
plaboralmty@hotmail.com